Si fuiste una de los millones de lectores en el mundo que siguieron con gran deleite la llamada trilogía Millennium (Los hombres que no amaban a las mujeres, La chica que soñaba con un cerillo y un galón de gasolina y La reina en el palacio de las corrientes de aire) puedes respirar aliviada, sobretodo si pensaste que tras la prematura muerte de su creador Stieg Larsson, de un infarto al corazón, esta exitosísima saga –también llevada al cine– había llegado a su fin.

Los herederos de Larsson, conscientes de lo que se jugaban al permitir un libro no escrito por el periodista sueco, escogieron muy bien al nuevo autor y apostaron por un veterano escritor y periodista, David Lagercrantz, que venía precedido de un gran éxito, la biografía del controvertido futbolista Zlatan Ibrahimovic (Soy Zlatan), y el experimento les resultó.

Los grandes aciertos de Larsson, tocar la violencia contra las mujeres, las conspiraciones, las nuevas tecnologías y la presencia de una protagonista  estrafalaria y dura se mantienen en este cuarto libro que, para respiro de sus lectores, vuelve a tener como personajes principales a Mikael Blomkvist, un experimentado periodista y Lisbeth Salander, la chica del dragón tautado. Ya se nota la mano de Lagercrantz en el argumento, la muerte de un famoso investigador especializado en inteligencia artificial, y en las escenas de acción.

Así que no dudes y sumérgete en este universo de la novela negra del siglo XXI, donde descubrirás al culpable entre un mundo hacker, espionaje internacional, la sala de redacción de una revista y mucha acción.

(A.C.)

 

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