Unas recomendaciones básicas para escapar y ver el mundo entre hermosas playas y pueblos que están dispuestos a recibir  a los huéspedes en el verano de 2018.

Singapur siempre verde

El país asiático recibe al visitante con sus magníficos edificios clásicos, sus mercados, sus exuberantes espacios verdes y sus lujosas galerías comerciales llevan décadas atrayendo a los viajeros, una serie de nuevas construcciones ha elevado la experiencia de conocer Singapur a un nuevo nivel. En primer lugar, el emblemático complejo Marina Bay Sands, en forma de barco, a los Gardens by the Bay, parque futurista, este nuevo barrio de ocio es como una feria para toda la familia. Luego está una serie de nuevas atracciones, como la National Art Gallery y el Singapore Sports Hub, que fue sede de la 28ª edición de los Juegos del Sureste Asiático en el 2015, así como una importante ampliación de la red de metro. Cada 7 de noviembre en el Día Nacional de Plantar Árboles, lo habitantes lo celebran con pasión llega a tal punto que es muy común adoptar árboles, ponerles nombre y cuidarlos hasta que algún hijo se casa y se lo regalan.

 

Foto: Paula Prekopova

 

Namibia turismo responsable

El viajero que visite el país se verá recompensado con los enormes progresos realizados en desarrollo sostenible y conservación medioambiental  De hecho, este ha sido el primer Estado africano, y uno de los primeros del mundo, en incluir la protección del medio ambiente en su Constitución, y también potencia la participación de las comunidades indígenas en las iniciativas de conservación, asegurándose de que reciben una parte equitativa de los ingresos procedentes del turismo.  Vale la pena aprovecharlo y explorar el desierto, la naturaleza y las jirafas en el Parque Nacional de Etosha y alojarse en los hoteles comunitarios, Eco Lodgisti,  Hotel Grotenberg y Hotel DesertHomestead, situado a escasos kilómetros de las dunas de Sossusvlei, en parque nacional.

 

 

Lituania en el Báltico

De atribulada república soviética a nación europea.  ¿Y por qué visitar el país? Probablemente lo primero que venga a la mente al pensar en Lituania no sea la playa, pero el istmo de Curlandia es una espectacular franja de arena que se extiende hacia Rusia con las mayores dunas de Europa. Y luego está la preciosa Vilnius, cuyo casco antiguo barroco, el mayor del norte de Europa, ha sido reconocido como Patrimonio Mundial por la Unesco. En esa nación  encantadora no se pierda sus espectaculares paisajes, los bosques frondosos y la colina de las Cruces para contemplar los más de 10,000 crucifijos que se depositan sobre esta loma. Según dice la leyenda, era una manera de reforzar la fe de los católicos ante el avance de los protestantes. Tuvo también mucha importancia durante la época soviética como modo de honrar a los disidentes del régimen.

 

 

Filipinas uno de los litorales más bellos del mundo

Con más de 7100 islas, el país del sureste asiático tiene uno de los litorales más bellos del mundo, bordeado por fantásticos corales ideales bucear, playas de arena blanca donde tomar el sol y palmeras mecidas por el viento entre las que se encuentran sencillos complejos de cabañas. En un paseo por la capital filipina puedes visitar enclaves importantes como el Fuerte Santiago, el parque Rizal, la iglesia de Santa Cruz, la casa de Manila del siglo XIX y la catedral románica. Y  practicar buceo en Anilao Outtriger y Quiapo. Otros lugares para visitar son el paraíso de arena en la isla de Pandan (Palawan) y el parque nacional río subterráneo Puerto Princesa. No te pierdas el pollo en adobo,  la sopa javanesa, la carne de búfalo,  el arroz con verduras.

 

Foto: Lou Liebau

 

Santa Lucía

La isla de origen volcánico es reconocida por las montañas Piton, Patrimonio Mundial de la Humanidad, por la Unesco,  que se elevan orgullosas, sobre el pueblo de Soufriere, en Santa Lucía. El polo turístico de las Antillas Menores cautiva por sus playas doradas. La ciudad principal, Castries, tiene una gran oferta turística, gastronómica y de compras. Y con espléndidas oportunidades para practicar el buceo y el senderismo en la selva o en el cráter de un volcán. Los amantes de la naturaleza pueden nadar entre delfines, observar a las tortugas marinas en la playa de Grand Anse y en la bahía de Marigot, calificada por el novelista estadounidense James A. Michener como la más bella del Caribe, es también el punto preferido por los navegantes deportivos. Otros imperdibles son los baños azufrados medicinales, la catarata de Diamond y realizar un safari fotográfico.

 

Foto: Daniel Hjalmarsson

 

Por Alejandrina Aguirre Arvizu