Quizá hayas visto en algunas bodas extranjeras o en las películas que los votos de boda salen de lo religioso para ser algo un poco más personal entre la pareja. En México, comúnmente los lee el matrimonio en la ceremonia religiosa y mencionan unas palabras parecidas a estas: “En las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y, así, amarla y respetarla todos los días de tu vida”.

Me parece que los votos matrimoniales son sumamente importantes y muchas veces debemos de ser más específicos sobre qué vamos a prometer y jurar a nuestra pareja.

Te recomiendo pensar bien en qué te vas a comprometer con tu pareja y díselo, no tienes que hacer una ceremonia para hacerle saber todos estos puntos.

 

 

– Trataré de levantarme de buenas siempre que sea a tu lado.

– Cuando elijas ver algo en la tele que no me guste apoyaré tu decisión.

– Siempre apoyaré todas y cada una de tus decisiones porque sabré que las has tomado pensando en nosotros.

– Prometo siempre respetar y querer a las personas que son importantes para ti.

– Juro siempre darte tu espacio y al mismo tiempo compartir todo lo que se pueda.

– Prometo siempre escucharte incondicionalmente y ofrecerte el mejor consejo.

– Juro que no desperdiciaré nada de lo que brindes para el hogar.

– Prometo que trabajaremos siempre en equipo.

– Juro siempre pedir perdón cuando me haya equivocado y prométeme ser humilde y pedir perdón cuando hayas sido tú el que se equivocó.

– Prometo nunca hablarte mal, ni gritarte y siempre tratar de solucionar todo de manera pacífica.

– Prometo creer ciegamente en ti y en nuestra relación.

– Prometo ser paciente cuando las cosas no sean fáciles y darte todo mi apoyo.

– Prometo nunca dejar de sorprenderte, consentirte y enamorarte.

– Prometo siempre elegir bien las peleas y antes de empezar a discutir asegurarme de que realmente haya una razón.

– Juro que voy a planificar toda mi vida pensando en común y no sólo en mi.

– Prometo que mientras estemos juntos nunca dejarás de sonreír y reír.

 

(Lety Casarín)