• Muchas personas se separan de su pareja, otras deciden tolerar para ver si funciona.

En México está ocurriendo algo que puede verse como un fenómeno preocupante o como una tendencia en la evolución de nuestra sociedad moderna: cada vez hay más divorcios en relación con el número de matrimonios. Pero hay lugares donde se da con mayor frecuencia que en otros.

Por ejemplo, en los estados norteños de Chihuahua, Nuevo León y Baja California, de cada 100 personas que se casan, respectivamente 33, 28 y 26 personas se separan. En la Ciudad de México la proporción es de 31 divorciados por cada 100 que se casan (todas estas cifras son del Inegi).

Hay varios factores por los cuales las parejas no perduran. Las obligaciones con los hijos que inhiben la intimidad en el matrimonio, la infidelidad de alguno de los cónyuges, los malos tratos contra alguno de ellos, los efectos del empoderamiento de las mujeres que se convierten en proveedoras económicas, etcétera.

Sin embargo, hay mucha gente que luego de aproximadamente dos años de que se lo piensa –según diversos estudios ese es el lapso para que alguien tarda en decidirse en separarse–, al final no lo hace.

Aquí te decimos cuáles son las razones de las personas que deciden NO divorciarse:

1- Me falta el valor suficiente.

2- No quiero arrepentirme.

3- La relación puede mejorar.

4- Hay que seguir unidos por el bien de los hijos.

5- No podría sostenerme económicamente.

6- No quiero dejar o vender mi casa.

7- Ya soy muy grande para rehacer mi vida.

8- Me da culpa si dejo a mi familia.

9- Enfrentar la vida solo es muy difícil.

10- No quiero estar solo.

Lo recomendable es pensar muy bien con quién decidimos unir nuestros destinos, a fin de tratar de evitar desenlaces desagradables.

 

(Por: JR)

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