Sí puedes tener una vida plena y activa aun después de sufrir un infarto.

Podrías pensar que las enfermedades del corazón están relacionadas únicamente a actividades físicas o a falta de ellas, a una dieta pobre, a fumar y excederte en los tragos. Aunque estos hábitos sí incrementan el riesgo de hipertensión, infartos cerebrales y cardíacos, tus pensamientos, actitudes y emociones están igualmente relacionadas, revela un estudio de la Asociación Americana de Psicología.

No únicamente pueden acelerar el proceso de un posible infarto, también pueden obstaculizar tu recuperación con pensamientos o actitudes negativas.

Aun cuando las enfermedades del corazón requieren monitoreo constante, existen cosas que podemos hacer para reducir el riesgo de problemas cardiovasculares y vivir una vida plena y activa aún después de sufrir un ataque al corazón:

1.- Charla con tu médico, no hay dos personas iguales, el tratamiento debe ser personalizado.

2.- Trata de lidiar con un problema a la vez, por ejemplo bajar de peso y practicar ejercicio; empieza con uno.

3.- No ignores síntomas de depresión, tristeza, falta de interés o de energía, desórdenes de alimentación y sueño, si persisten por más de dos semanas continuas, platícalo con tu cardiólogo.

5.- Identifica la fuente de estrés en tu vida, trata de reducirlo o manejarlo, esto no sólo ayuda a reducir el riesgo de un infarto, también ayuda a agilizar la recuperación de uno, aunado a un programa de ejercicio y cambios en tu estilo de vida.

6.- Tener una enfermedad del corazón muchas veces presenta retos muy difíciles, un psicólogo puede ayudar a organizar un programa de metas y estrategias para alcanzarlas.

7.- Haz una lista de apoyo, familiares, amigos o compañeros de trabajo, una red social es crucial en la recuperación de un infarto.

Por Alejandrina Aguirre Arvizu