La realeza europea está inconsolable por la pérdida de su integrante más longevo, el gran duque Juan de Luxemburgo, padre del actual monarca de ese próspero país, y quien falleció a los 98 años de edad.

Con el fallecimiento del gran duque concluye una época que se remonta a la tercera década del siglo XX, cuando en Europa abundaban aún las cabezas coronadas.

Recién casado con Josefina Carlota de Bélgica.

Juan, nacido el 5 de enero de 1921, quinto soberano de una dinastía fundada en 1890, accedió al trono a los 43 años, el 12 de noviembre de 1964, tras la abdicación de su madre, la gran duquesa Carlota.

El príncipe Félix, su padre, pertenecía a la familia Borbón-Parma y era descendiente directo del rey Luis XIV a través de Felipe V, quien fue rey de España durante más de 40 años a principios del siglo XVIII.

Su madre, la gran duquesa Carlota, pertenecía a una rama de la Casa de Nassau.

HÉROE DE GUERRA

En 1942 se alistó como voluntario en el ejército británico. Dos años más tarde fue ascendido a teniente del cuerpo de élite de los Irish Guards.

Cinco días después del desembarco del 6 de junio de 1944, el regimiento del príncipe Juan cruzó el Canal de la Mancha y desembarcó en Bayeux, Normandía, y luego participó en la liberación de Luxemburgo, en septiembre de 1944.

Sus compatriotas nunca olvidaron este acto heroico.

Juan de Luxemburgo flanqueado por su nieto el príncipe heredero Guillermo (izq.) y por el Gran Duque Enrique, actual soberano.

En 1995, su prima Isabel II de Inglaterra, lo nombró general honorífico del ejército británico.

En la Nochebuena de 1999 el gran duque Juan anunció su decisión de abdicar a favor de su hijo Enrique.

La transición tuvo lugar el 7 de octubre de 2000, aunque el ceremonial fue aplazado una semana a causa de la convalecencia del príncipe Guillermo, el hijo menor de Juan, víctima de un grave accidente de tránsito un mes antes en Francia.

El exsoberano conservó el título de Gran Duque y el tratamiento de Alteza Real, pero hizo poca ostentación de ello, de hecho, siguieron años de vida discreta, con largas estancias en su castillo de Fischbach.

Tal vez por eso sus escasas apariciones en público siempre fueron recibidas con mucha calidez por sus súbditos.

Con su esposa formó una pareja sólida y muy apegada al catolicismo.

En 2005 murió su esposa Josefina Carlota, hermana de los antiguos reyes belgas Balduino y Alberto II, con la que tuvo cinco hijos.

LO MÁS RECIENTE

En marzo pasado acudió a un foro organizado por su nuera, la gran duquesa María Teresa, sobre la violencia sexual en zonas de guerra.

Poco después se mostró sonriente aunque frágil en las celebraciones del 100º aniversario de la creación del movimiento scout en Luxemburgo.

A mediados de abril fue hospitalizado por una infección pulmonar de la que no pudo recuperarse.

Sus funerales se llevarán a cabo el próximo sábado 4 de mayo en la catedral de Luxemburgo. Se da por hecho que acudirán los principales integrantes de las otras casas reales europeas.

Por Pedro C. Baca

Con Info y fotos de AFP