Reflexiones sobre una realidad compartida: Sabrás que fue la vida, una novela de Jill Begovich

¿Te has preguntado qué pueden tener en común una estudiante de diseño de moda en una escuela privada, una rica ama de casa que vive de las apariencias y una indígena otomí que migró a la Ciudad de México en busca de oportunidades?


Aunque pertenezcamos a distintos contextos sociales, durante nuestras vidas la mayoría de las mujeres hemos pasado por situaciones que han puesto en riesgo nuestra integridad física, sexual, mental o emocional. Compartimos muchas más cosas de las que creemos, pero muchas veces la vergüenza y el miedo aparentan ser más fuertes que nuestras necesidades y deseos, provocando que lo que nos inquieta permanezca oculto tras un silencio que a la larga puede provocar más sufrimiento y que nos sume en sensaciones de soledad y vacío.

Temas universales

Derivados de este contexto cultural, la violencia intrafamiliar, el abuso de opioides y otras sustancias nocivas, las implicaciones de la migración, la búsqueda del sentido de pertenencia, el duelo y las inseguridades son temas que nos aquejan tanto a mujeres como a hombres sin importar nuestro estatus económico ni nuestro nivel educativo.

Comenzar a visibilizarlos y hablar sobre ellos sin caer en el prejuicio resulta así en una tarea impostergable y, precisamente, estos vínculos intangibles que nos atraviesan en una sociedad como en la que vivimos, en donde la violencia de género y el crimen organizado forman parte de nuestra cotidianidad, son explorados por Jill Begovich en su más reciente novela Sabrás que fue la vida, publicada bajo el sello de la editorial Planeta.

Guardan secretos

Habitantes en un país cuya sociedad está plagada de contrastes, Luci, Sara y Flor son tres mujeres que viven situaciones que podrían considerarse ajenas entre sí pero que terminan tejiendo una historia mucho más compleja que involucra a sus familias y revela las consecuencias de guardar secretos que nos vuelven prisioneros de nuestros propios demonios. “Lo que no dices finalmente te destruye”, dijo Jill Begovich en entrevista para Actual al hablarnos sobre cómo para ella escribir este libro fue, además de un proceso creativo intenso, como ir a un psicólogo, e invita a su lectura porque “se van a identificar con alguno de los personajes y con alguna de las situaciones. Es tan amplio pero a la vez tan específico en algunas cosas, permea tantas realidades que se van a sentir tocados por alguna parte de la historia”.

Por Eugenia García