Pierre Casiraghi no tiene título nobiliario, pero no le hace falta, no solo tiene la guapura, elegancia y fortuna de un príncipe, forma parte de una de las casas reales con más glamour en el mundo: La de Grimaldi. Es el más pequeño de los tres hijos que la princesa Carolina de Mónaco tuvo con el fallecido empresario italiano Stefano Casiraghi.  Recién festejó su cumpleaños número 31.

Nació el 5 de septiembre de 1987 en el Hospital Princesa Grace, en Montecarlo. Cuando tenía 3 años perdió a su papá a causa de un accidente de navegación mientras participaba en el mundial de off-shore. El penoso incidente no lo alejó de los mar, retomó la pasión paterna por la vela. Su velero de competición, el “Malizia”, ha ganado premios en regatas del máximo nivel competitivo como la Miami Gold Cup, en E.U.A., o la Copa del Rey de vela en Mallorca, España.

 

 

Foto: The Grosby Group

 

Las carreras de coches y el saxofón son otras de sus pasiones. En cuanto a vestuario ha optado siempre, a diferencia de su hermano mayor, Andrea, por un estilo clásico. En 2006, tras empezar los estudios de derecho en la universidad Panthéon-Assas de París, desertó para ir a Milán y matricularse en la Universidad Bocconi para cursar Economía Internacional y Administración.

La decisión resultó trascendental, no solo para su vida profesional. En aquel recinto conoció a la aristócrata italiana Beatriz Borromeo. En principio fue su compañera de estudios, luego la conquistó y se casó con en ella en 2015 en una de las Islas Borromeas (propiedad de la familia de Beatriz). Pierre y Beatriz han formado una linda familia con dos descendientes varones: Stefano, de un año, y Francesco, nacido en mayo pasado.

Este príncipe sin título no tiene mucho tiempo para el ocio. Desde 2009, es el accionista mayoritario de Engeco, empresa constructora con sede en Mónaco fundada por su padre en 1984. También es el accionista mayoritario de la empresa de helicópteros Monacair, otro de los negocios del finado Stefano. Como octavo en la línea de sucesión al trono monegasco, Pierre desempeña  labores de representación en nombre de su tío, el príncipe Alberto II, especialmente en el área deportiva. Por ejemplo, es vicepresidente del Yacht Club de Mónaco y suele acudir a los partidos del AS Monaco FC para supervisar al equipo.

 

Foto: The Grosby Group

Gracias a su madre, la princesa Carolina, Pierre Casiraghi desarrolló el compromiso con causas humanitarias. Le llama la atención el cuidado del medio ambiente y está por emprender un nuevo proyecto, el Malizia Ocean Challenge, para investigar la contaminación de los océanos: en 2020, durante la regata Vendée Globe, su velero dará la vuelta al mundo equipado con tecnología que medirá la calidad del agua.

Además, organizará distintas conferencias en los colegios de seis países (Mónaco, Francia, Italia, Reino Unido, Alemania y Estados Unidos) para contagiar a los más jóvenes su compromiso con la sustentabilidad.

No cabe duda que a sus treinta y uno, Pierre Casiraghi no solo se mantiene como uno de los aristócratas más atractivos de Europa, tiene una vida interesante y llena de amor. ¡Felicitaciones!

 

Por Pedro C. Baca