La “transformación en lo contrario” un mecanismo de defensa en el que haces justo… ¡lo que no quieres hacer!

¿Te ha pasado que te descubres haciendo lo contrario a lo que en realidad quieres o tratando bien a personas que en realidad te caen mal o no lo merecen?

Quizás lo que te esté pasando es que estés empleando, inconscientemente, un mecanismo de defensa denominado “transformación en lo contrario”.

Este mecanismo es una estrategia no consciente que realizas para evadir una emoción o idea que te parece aberrante o insoportable.

En México el enojo es mal visto, en cambio la bondad e incluso la abnegación es premiada, basta recordar el concepto de “poner la otra mejilla”.

El enojo es una emoción que nos avisa que algo nos está lastimando, nos está haciendo daño, no nos gusta, para que tomemos medidas o acciones al respecto. El problema es que al no aceptarse porque es «malo» se emplean frases como “no te enojes”, “no vale la pena enojarse” o “el que se enoja pierde” que, sin querer, nos conminan a negarlo.

Acto seguido nos sentimos tan mal por las ideas ligadas al enojo que, de manera inconsciente, transformamos la emoción y las acciones en lo contrario: amor, cuidado, abnegación, etc.

Así en lugar de “golpear”, “gritar”, “odiar”, «alejarnos» –que es lo que queremos hacer en realidad– ponemos «la otra mejilla”, perpetuando el maltrato o siendo amables con quien no se lo ha ganado.

Este mecanismo tiene un doble filo, pues por un lado prolonga el sufrimiento o el malestar (“el otro” no va a cambiar y mucho menos si no sufre la consecuencia de sus actos) al tiempo en que nos convierte en “víctimas” y personas “buenas”, al menos ante los ojos de los demás y ante nuestra propia “conciencia”.

No obstante no olvidemos que las “víctimas” tarde o temprano “cobran venganza” la cual además, consideran, está justificada.

¿Cómo lo hacen? Por ejemplo “acusando” al supuesto agresor y generándole mala fama, o convenciéndolo de que “es mala persona” pues  sus acciones “lastiman”. Otras venganzas pueden ser mucho más agresivas.

¡Para! ¿Para qué tanto rodeo? En Actual te recomendamos que si las acciones de alguien te hacen sentir mal ¡le hagas caso a tus emociones!, y analices por qué estás sintiendo el malestar.

Quizás descubras que las acciones de esa persona, aunque no sean dirigidas hacia ti como ataque, te recuerdan un mal momento que pasaste o que en realidad sus actos sí buscan lastimarte o simplemente no te gustan y punto.  Para que pongas un alto de manera asertiva evita “perpetuar el sufrimiento” y convertirte en víctima, pues ninguna de estas acciones te permitirán ser feliz.

Recuerda que una mujer Actual, es una mujer que se conoce a sí misma, quiere ser feliz y actúa en consecuencia…

Por Mariana Chávez