Cuando estás en una relación es muy probable que lo estés porque quieres a la persona y porque te importa y el pasar tiempo con ella te hace feliz. Cuando la relación se termina, aunque sepas que es lo mejor para los dos o mínimo para una de las dos partes, se siente feo y hasta te duele. ¿Pero sabes por qué pasa esto? Nosotros te lo contamos.

¿Porqué duele?

Porque aunque la relación haya terminado, el vínculo emocional sigue. No se puede dejar de querer y amar a una persona de un día para otro.

Cuando decides acabar con tu pareja o ella corta contigo, se vive una pérdida  de la persona y de la relación. Vas a sentir una mayor pérdida si tus expectativas de la relación son muy grandes, y claro la más fantasiosa es pensar que tu relación es para siempre. También te puede doler porque no sabes en donde perteneces, te desubicas por completo y no sabes que hacer contigo mismo.

Para poder salir de esta “depresión” lo que tienes que tratar hacer es colocar tu relación en el pasado, tienes que saber que te gustó y te encantó el pasar el tiempo con tu pareja, pero que ya ese tiempo se terminó y que ahora lo que queda es seguir adelante con tu vida.

¿Cómo superar a tus amores pasados?

  1. Acepta que tu relación ya terminó.

Lo peor que puedes hacer es pensar que en algún momento por cualquier circunstancia, vas a poder regresar con tu pareja. Lo que tienes que tratar de hacer es saber que esa relación está en el pasado y ya nunca volverá a ser.

  1. Afrontar ¿que quieres hacer ahora?

Tienes que seguir adelante y volver a darle rumbo a tu vida. Recuperas a tus amigos, tus hobbies y otras actividades que te gustaban hacer.

  1. Aprender a estar solo.

Aprendes a vivir sin tu ex pareja, te toca hacer cosas aunque no tengas las ganas de hacerlas. Tienes que recordar que tu vida es diferente. Ahora puedes ajustar tu vida a como te gustaría que fuera.  

  1. Decirte cosas lindas.

No te critiques, no te digas cosas feas que te pueden llegar a hacer sentir menos. Trata de siempre motivarte y decirte cosas que te den la fuerza para seguir adelante. Piensa que hay una razón por la cual no funcionó la relación como: “No soy la pareja adecuada para mi ex pareja” o “Esa persona no era la mejor para mi”.