Reconocimiento a Lorena Ochoa y otras leyendas

 

 

La recordada Enriqueta Basilio, la deportista que en 1968 prendiera el pebetero del estadio de Ciudad Universitaria en la inauguración de los Juegos Olímpicos de México, fue reconocida junto con otras leyendas del deporte como la gimnasta rumana Nadia Comaneci, la de los 10 perfectos en los juegos de Montreal, Canadá, y Sean Fitzpatrick, ícono neozelandés de rugby, además de la tapatía Lorena Ochoa, la máxima golfista de nuestro país.

 

Esto sucedió en el Hotel St. Regis de la CDMX gracias a los reconocimientos que otorgó la fundación Laureus, que apoya a niños de escasos recursos llevando el deporte para su formación de vida.