A sus 47 años Ricky Martin es todo un referente en la música pop y un modelo a seguir para la comunidad LGBT+, pero también un líder que puede derribar gobiernos.

La participación del cantante en las manifestaciones de protesta contra el hasta hace poco gobernador de su natal Puerto Rico, Ricky Roselló, terminó por «convencer» al funcionario de abandonar su cargo.

“Nuestra isla merece un mejor futuro y el fin de la corrupción” fue uno de los lemas que más coreó el cantante boricua.

Ricky Martin encabezó un multitudinario contingente que incluyó al actor Benicio del Toro y los intérpretes Olga Tañón y René Pérez (Residente), se mostró firme ante los contingentes policíacos que buscaron amedrentarlo.

Las protestas contra el gobernante comenzaron hace unas semanas, luego de la publicación de un chat de casi 900 páginas lleno de insultos racistas, homofóbicos y sexistas para diversas personalidades, entre ellas Martin.

Y lo más grave, comentarios burlones respecto a los miles de damnificados del huracán «María» que devastó a la isla hace casi dos años.

En principio el gobernador Roselló desoyó las protestas y aseguró que terminaría el periodo para el que fue electo.

Entonces el cantante contraatacó con un video en el que acusó al funcionario de cínico y maquiavélico, así como de atentar contra la salud mental de los puertorriqueños.

El gobernador terminó por ceder a la enorme presión y anunció su renuncia irrevocable que se hará efectiva este viernes 2 de agosto.

Después de que Ricky Martin mostró un poder de convocatoria tan grande, abundan quienes lo ven como un potencial candidato a gobernar su isla, sumida en una de la peores crisis, económica y política, de su historia.

Por Pedro C. Baca

Fotos AFP