No te preocupes si no sabes apreciar el tequila, la bebida mexicana de más exportación y que ha causado un boom en todo el mundo. En este Día del Tequila sigue los consejos de Rubén Aceves para entrenar tu paladar y degustar de este tradicional destilado.

Este experto se adentró en el conocimiento del tequila gracias a su abuela, quien le enseñó a beberla y a convertirse en el catador más versado en Tequila Herradura.

Aquí sus tips:

Halla el color  

Busca una buena herramienta para encontrar el color, selecciona una vaso, copa riedel o flauta con un tallo largo que permita manipular, degustar y considerar los colores del tequila. Estos dependen de la categoría, es decir, si es blanco, reposado, añejo, extra añejo o cristalino.

Reconoce el cuerpo

Observa el destilado a través del cristal, enfoca tu atención en el color, e inclina la copa, mueve el tequila alrededor de la misma, de esta forma percibirás la viscosidad o las piernas, que básicamente es el líquido que baja lentamente, esto te indica la cantidad de alcohol y el cuerpo.

Identifica el aroma

“Aunque no seas experta o no te guste el tequila, es fácil identificar un buen destilado gracias al olor agradable que despide, no tienes ni siquiera que probarlo para interpretarlo,” asegura Aceves. La técnica consiste en llevar la nariz al centro de la copa e identificar las notas, posteriormente, respirar con la boca cerrada y soltar el aroma por la boca, de esta manera encontraremos los ingredientes que lo componen así como su complejidad.

Realiza la prueba

Para despertar a tus papilas gustativas te recomendamos que el primer trago sea pequeño y, posteriormente, respira. Luego da un segundo trago para ecualizar la papila gustativa durante el resto de la degustación o prueba.  De acuerdo con el experto la distribución de los sabores que distingue la lengua se dividen en:

Dulces, en la punta de la lengua.

Cítricos y ácidos, en los costados frontales.

Especias, en la parte posterior.

El origen de los sabores

La primera fuente de los sabores comienza en la tierra donde se cultiva el agave, la segunda proviene del proceso de transformación del tequila y la última, de la madera o barricas que aportan colores y sabores agradables al elixir, estas pueden ser a madera, naranja o vainilla.

Rubén Aceves, catador

¿De qué depende un buen tequila?

Rubén Aceves señala que intervienen muchos factores,  uno de ellos es  la fermentación por levaduras para generar el destilado. “Por ejemplo, Herradura es el único tequila con levadura 100% silvestre. Gracias al proceso de fermentación que le proporcionan los cítricos plantados alrededor de la Hacienda, Tequila Herradura”.  De la fermentación se obtiene 80% de los sabores, una fase importante durante la creación de nuestra bebida mexicana.

No importa si no eres experta en destilados para que descubras y tomes en cuenta todas las tonalidades que la tierra nos aporta de manera consciente. Comienza con estos consejos y recuerda que la práctica hace a la maestra.