El dinero ayuda a la felicidad pero también bajo ciertas condiciones puede alejarla.

Es innegable que el dinero ayuda a la felicidad pues nos permite viajar, adquirir herramientas que facilitan nuestra vida y hacernos de un patrimonio que a futuro nos otorgará tranquilidad. Para Alejandra López Alonso, directora del Instituto del Desarrollo Óptimo también existen momentos o circunstancias donde este se convierte en enemigo de la alegría y del bienestar ¿quieres saber cuándo?:

Obsesión por el dinero

Cuando nuestra meta principal es hacer dinero y tener más cosas, nos olvidamos de vivir el momento presente y disfrutar lo que tenemos.

El origen del dinero

Cuando este no proviene de nuestro trabajo sino de fraudes o extorsiones, sabemos que no lo merecemos y lo malgastamos o atesoramos de manera excesiva y quedamos “atrapados” cuidándolo y sin capacidad de disfrutar.

Cuando tenemos mucho dinero

Si alguien gana más de 75,000 dólares al año (1,500,000 pesos) seguramente tiene cubiertas todas sus necesidades y más, por lo que un peso, 1,000 o millones más no hacen la diferencia.

Adaptación hedónica

Entre más cosas tenemos, más necesitamos, generándose un efecto similar al de las drogas.

Asegura la especialista que para no caer en estas tendencias lo ideal es apostarle a las buenas experiencias, ser más agradecidos, desarrollar la capacidad para estar en el momento presente, ponernos retos que nos permitan desarrollar nuestras habilidades y encontrar distintas formas de otorgar ayuda a los demás.

Además, agrega, es importante confiar en el futuro, “saber que podemos tener una mejor vida un mejor día a día pero con los pies en la tierra. Preguntarnos: ¿Qué tengo que hacer yo para que ese futuro se parezca más a lo que yo quiero?, y no sólo ese futuro, sino también ese presente”.

Si quieres conocer más tips sobre cómo obtener felicidad no te pierdas el reportaje multimedia de nuestro portal hermano Contenido 3.0: Felicidad a la mexicana

Por Mariana Chávez Rodríguez