Quizá a estas alturas tienes muy claro que hay que guardar ciertas precauciones cuando enviamos información delicada a través de nuestros dispositivos móviles y computadoras. Por medio de charlas con amigos, páginas de internet o la familia misma, sabemos del riesgo que conlleva enviar imágenes comprometedoras de contenido erótico a través de nuestros aparatos. Debido a una intervención ilegal o hackeo de los dispositivos, además de posibles chantajes, venganzas e intentos de desprestigio por parte de ex parejas o terceras personas, o incluso por mero descuido del propietario de su smartphone, varias celebridades y políticos han sufrido de duros golpes a su reputación pública al darse a conocer fotografías o videos que los muestran en situaciones de intimidad que debieron permanecer privadas.

Por desgracia, son muchos más los casos anónimos, de los que no nos llegamos a enterar por los medios, pero que le afectan a gente común y corriente. Personas a veces muy jóvenes, y que por falta de precaución, jugar sin las necesarias garantías de discreción, por exceso de enamoramiento o deslumbramiento envían sus fotos –o peor aún, videos– a personas con pocos escrúpulos que puede hacer mal uso de ese material. Cuando se divulgan esas imágenes en redes sociales puede detonar una crisis personal aguda y hasta, en el peor de los casos, trágica.

Por eso, si aun con todas las advertencias planeas hacer sexting –así se llama esta práctica– hay que tener en cuenta algunas precauciones y seguirlas al pie de la letra. Por cierto, el sexting incluye los mensajes escritos, los cuales también pueden ser comprometedores bajo ciertas circunstancias. Última advertencia: si eres menor de edad, espérate un poco para hacer estas cosas, te ahorrarás algunos sinsabores.

sexting

Aquí te damos tips que pueden ser útiles para explorar de manera segura esta nueva forma de relacionarte con tu pareja o tus pretendientes.

  1. Conoce bien a la persona. No intimes con alguien que acabas de conocer. Lo recomendable antes de enviar cualquier contenido juguetón es que sepas si esa persona tiene la madurez para manejar tal material. Si surge cualquier ligera duda, simplemente no mandes nada ni dejes que te tomen fotos o videos.
  2. Redes seguras. Si le tienes poca o relativa confianza a la persona con quien intercambiarás material erótico, usa redes sociales algo más seguras que el email, Facebook o Whatsapp. Hay unas que dejan una menor huella como Snapchat o Telegram, desde donde se pueden autodestruir los mensajes en poco tiempo. Sin embargo, recuerda que existen las capturas de pantalla en el celular, así que tampoco son del todo seguras.
  3. Sé anónimo. Algo que te dejará disfrutar del coqueteo con el alma más tranquila es la “anonimización” de tus fotos. Hay herramientas que permiten ocultar tu rostro o lo que consideres que no debe ser evidente, y apps con las que puedes proteger tu identidad gracias a que difuminas, bloqueas, pixeleas, oscureces o haces blurs Hay una app de código abierto llamada ObscuraCam que reconoce y esconde rostros. Además, esa aplicación borra los metadatos de la foto, es decir: hora, lugar y el dispositivo con el que fue tomada.
  4. No dejes huellas. Si aún guardas material atrevido en tus dispositivos, deshazte de eso, de plano bórralo, guárdalo en una nube o en un USB seguro, bajo llave. Lo ideal es que no conserves nada (uno nunca sabe).
  5. Preguntas clave. Parece obvio pero antes de sextear respóndete estas cuestiones: ¿me presionan para hacer sexting, me siento cómodo y seguro?, ¿confío en la persona con quien me envío estos mensajes?, ¿quiero que me reconozcan?

De este modo podrás con tranquilidad hacer uso de tu libertad de elegir con quién decides intercambiar imágenes sensuales. Muchas parejas monógamas, consolidadas, utilizan este método para dotarle de cierta pimienta a sus relaciones. Tú decides.

(Por JRH)

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