Hay ciertas maneras y oportunidad para buscar tener el rostro perfecto, o casi. Aquí verás dos consejos, sólo dos simples pasos que ayudarán a que tu piel quede como nueva.

Tener una piel bonita es un reto para cada mujer, en eso estamos de acuerdo. El polvo, el sol y la contaminación no ayudan. Pero si tomamos cartas en el asunto y mantenemos la piel hidratada y bien cuidada prevendremos futuras imperfecciones.

El secreto es tener tratamientos clave que sean idóneos para tus necesidades. Y unos que resultan casi universalmente son los que propician un limpieza profunda. ¡Hay que hacerlo diariamente!

 Para una piel grasa o con imperfecciones, lo ideal es seguir este proceso:

Paso 1: Limpia tu rostro con las toallitas faciales, que eliminan el maquillaje en un solo paso, dejando tu piel limpia, libre de grasa e impurezas.                                           

Paso 2: Lávate la cara con un limpiador facial sin aceite, que ayuda a prevenir el acné y a curar esas molestas imperfecciones.

Después de un largo día haz esta rutina y tus poros quedarán limpios y frescos. Verás que es posible. En la simpleza está la belleza.

Por Alejandrina Aguirre Arvizu