¿Te ha pasado que a pesar de tener éxito en tus actividades sientes que se lo debes a otros o incluso a las casualidades de la vida, por lo que has llegado a dudar que tus logros sean realmente tuyos? Si contestaste que sí, y además se trata de un pensamiento constante en tu mente, es muy probable que padezcas el Síndrome del impostor.

¿Qué es?

Se entiende por el malestar emocional que está directamente asociado a la percepción que tiene la persona sobre sí misma y que tan merecedor se cree respecto a sus logros y posición de éxito. Condición que los lleva a desvalorizarse y dudar de sus capacidades, menospreciando y restando importancia a lo que han logrado. En algunas ocasiones el malestar va orientado hacia la falta de confianza hacia uno mismo y en otras, simplemente se debe al grado de exigencia que tenemos para con nuestra persona.

Aunque no lo parezca, es un padecimiento bastante común, el cual, si no se identifica y se controla, puede llegar a frenar a personas sumamente talentosas y con mucho potencial.

Los síntomas…

  1. Sentirse constantemente como un fraude y atribuir su éxito a la suerte, la casualidad o incluso a otras personas.
  2. Sentir que nunca se es lo suficientemente bueno y minimizar los logros bajo una constante pantalla de modestia o desaprobación.
  3. Falta de confianza en las capacidades propias.

¿Qué hacer al respecto?

El mejor consejo es intentar verse a sí mismo de una manera objetiva con la finalidad de identificar los aciertos y áreas de oportunidad, además de que así también podremos hacernos conscientes de nuestros logros y capacidades sin atribuirlos a terceras personas.

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