Disminuyen tus niveles de estrés

El apoyo emocional que brindan las mascotas es un recurso muy valioso tanto para los peores momentos de la vida como para los pequeños malos días. Está demostrado que la compañía de un perro disminuye la presión arterial en las personas, por lo cual los niveles de estrés se reducen.

Estudios han encontrado que las personas que los dueños de perros muestran menor frecuencia cardiaca y presión arterial, además de contar con una mejor condición física. Estos tres elementos son los que hacen que la persona esté física y emocionalmente saludable y libre de estrés.

Reducen el riesgo de alergias

Cuando los niños pequeños crecen con un cachorro en casa, las posibilidades de que desarrollen alergias disminuyen considerablemente, ya que la convivencia con el perrito fortalece su sistema inmunológico.

Ayudan a combatir la depresión

Un estudio de la Universidad de Portsmouth, en Inglaterra arrojó que cuidar a un perro reduce el riesgo de un episodio depresivo. Los participantes de este estudio notaron que cuando tienen un mal día, pasar tiempo con su mascota les ayudaba a sentirse mejor.

A demás los especialistas afirmaron que las personas que sacan a pasear a su perro cuentan con un autoestima más alta y son más sociables.

Obviamente en casos severos de depresión no sólo es necesario un perrito, pero su compañía es extremadamente reconfortante.