Si el ser mamá ya es una de las tareas más importantes y difíciles, se convierte 100% más pesada cuando estás embarazada. No solo tienes que cuidar a tus hijos y ver que no les haga falta nada, sino que también te tienes que cuidar a ti misma para que tu nuevo bebecito igual tenga todo lo que necesita. Pero no te preocupes, aquí te dejamos unos tips para que puedas triunfar en esta época tan hermosa de tu vida.

Inscribe a tu hijos en clases

Muchas veces cuando estamos embarazadas lo único que queremos es estar en nuestra casa y poder relajarnos y consentirnos. Con un niño chiquito ahí, puede llegar a ser hasta imposible lograr nuestra meta de ver nuestra serie favorita o leer un buen libro. Por esta razón, puede ser una buena idea inscribir a nuestro chiquito en alguna clase u organizar que se vaya a casa de un amigo durante un par de horas. Recuerda que el que tu estés bien, hará que tu hijos igual lo estén. Es valido darse un tiempo.

Pide ayuda

No trates de hacer todo tú solita, puede ser muy estresante y agotador. Pide ayuda, facilítate tu día contratando a alguien que te ayude con el quehacer de la casa. Si en verdad esta no es una opción para ti, entonces date un break. Si no hay comida, pero no tienes ganas de cocinar, no pasa nada si pides algo a domicilio. Si está la casa un poco tirada, pide ayuda a tu esposo o a algún familiar.

Ayuda a que tus hijos se sientan mejor

Los niños chiquitos, aunque no lo creamos, pueden percibir muy bien nuestros sentimientos. El que ellos vean que nos sentimos estresadas o estamos de mal humor puede provocar un resentimiento hacia su hermanito no nacido.

Comprate unos zapatos cómodos.

El estar cómoda durante el embarazo es súper importante y más cuando ya tenemos a un niño. Hay que recordar que nuestros pies son los que cargan con todo nuestro peso (y el peso añadido de nuestro nuevo bebé) así que regálate unos zapatos que te facilitarán poder convivir con tu hijo y aguantar con el peso del otro.