No tienes que llevar tu tapete y dar una exhibición en plena oficina; estos tres ejercicios harán la diferencia sin complicarte demasiado.

 

Para gran parte de las personas en oficinas en todo el mundo, el trabajo es sinónimo de estar sentado todo el día, posición cuyo confort gran parte de las veces se ve encarecida debido a las condiciones inadecuadas de sillas, escritorios e incluso la postura que adoptamos.  De hecho, un estudio global de Steelcase, líder global en innovación e investigación de entornos laborales, reveló que la tecnología fija (computadoras de escritorio, teléfono, etcétera) es usada hasta dos veces más que los dispositivos móviles (smartphones, laptops y tablets).

Por ello, las personas necesitan cada vez más recursos para enfrentar las consecuencias de un estilo de vida sedentario.

 

“Si bien lo mejor es tener una silla que se amolde naturalmente a tu espalda y dé soporte a todos los tipos de posturas que necesitas tomar durante el día, también existen hábitos y ejercicios sencillos de ‘yoga de oficina’ que puedes comenzar a poner en práctica”, aseguró Mario Cantón, director de Customer Experience de Steelcase.

 

Con base en las recomendaciones de los expertos de Steelcase, te compartimos estas tres sencillas posturas te ayudarán a liberar estrés y, eventualmente, mejorar tu rendimiento.

 

1.- Espina.

Entrelaza tus dedos frente a ti e inhalando extiende tus manos hacia delante con las palmas hacia afuera. Mientras exhalas, lleva tus manos hacia la derecha hasta sentir cómo se estira el lado izquierdo de tu cuerpo. Mantén esta postura mientras das tres respiros profundos para después regresar a una posición neutral. Repite del lado contrario.

 

 

2.- Cuello. 

Con una postura firme, comienza tomando un respiro profundo. Al exhalar, mueve lentamente tu cabeza hasta que tu oreja derecha casi toque tu hombro. Inhala y exhala profundamente tres veces. Sigue girando tu cabeza hacia tu pecho y continúa lentamente hasta posarla sobre tu hombro izquierdo. Realiza este ejercicio mientras das tres largos respiros. Lentamente regresa tu cabeza hacia el centro.

 

 

3.- Muñecas.

 Extiende tu brazo derecho frente a ti, paralelo al piso con las palmas extendidas hacia arriba. Utiliza tu mano izquierda para lentamente estirar hacia atrás tu mano derecha. Mantén esta posición por tres respiros largos. Repite en el lado contrario.

 

 

“La movilidad es un factor clave en un mundo regido por el estrés laboral. Construir una cultura de bienestar comienza con acciones pequeñas que demuestran un cambio radical en el performance, convenciendo a toda la organización de la necesidad de invertir más tiempo y recursos en ello”, concluyó Mario Cantón.

 

¡Así que no esperes más y empieza a ponerlas en práctica!