El principito de Antoine de Saint – Exupéry, es uno de los libros más vendidos de todos los tiempos y es el más leido en francés. En el 2012 ya había sido traducido a más de 250 idiomas y dialectos, incluyendo al sardo y al sistema de lectura braille, es uno de pocos libros que ha sido traducido al latín.

Se ha pensado que este libro es para un público infantil, sin embargo, se sabe bien que su contenido refiere mucho a la soledad, al análisis de la vida, la felicidad y a esa diferencia inmensa que se presenta entre la percepción de un niño y un adulto que ha olvidado que antes fue niño. El principito ha llegado a convertirse en un libro reflexivo para muchos ¿ a ti qué tanto te ha hecho pensar?.

Te compartimos 15 frases que nos dejaron pensando en ese amor puro que podemos conocer cuando estamos enamorados, en esos momentos de análisis que pasamos cuando nos hemos sabido solos y sobre todo, en esas palabras que nos han ayudado a recobrar la esperanza.

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 1- “A lo largo de mi vida he tenido multitud de contactos con multutud de gente seria. Viví mucho con personas mayores y las he conocido muy de cerca; pero esto no ha mejorado demasido mi opinión de ellas.”

 2-«A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo. Nunca se les ocurre preguntar: ‘¿Qué tono tiene su voz? ¿Qué juegos prefiere? ¿Le gusta coleccionar mariposas?’ Pero en cambio preguntan: ‘¿Qué edad tiene? ¿Cuántos hermanos? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre?’ Solamente con estos detalles creen conocerle.»

3- “Pero nosotros, que sabemos comprender la vida, nos burlamos tranquilamente de los números.”

4- “Solo se ve bien con el corazón, pues lo esencial es invisible a los ojos.”

5- “A veces no hay inconveniente en dejar para más tarde el trabajo que se ha de hacer; pero tratándose de baobabs, el retraso es siempre una catástrofe. Yo he conocido un planeta, habitado por un perezoso que descuidó tres arbustos…»

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6- “Si alguien ama a una flor de la que sólo existe un ejemplar en millones y millones de estrellas, basta que las mire para ser dichoso. Puede decir satisfecho: «Mi flor está allí, en alguna parte…» ¡Pero si el cordero se la come, para él es como si de pronto todas las estrellas se apagaran! ¡Y esto no es importante!”

7- “Será necesario que soporte dos o tres orugas, si quiero conocer las mariposas; creo que son muy hermosas. Si no ¿quién vendrá a visitarme? Tú estarás muy lejos. En cuanto a las fieras, no las temo: yo tengo mis garras.”

8- “Sólo hay que pedir a cada uno, lo que cada uno puede dar -continuó el rey. La autoridad se apoya antes que nada en la razón. Si ordenas a tu pueblo que se tire al mar, el pueblo hará la revolución. Yo tengo derecho a exigir obediencia, porque mis órdenes son razonables.”

9- “Las estrellas son mías, puesto que nadie, antes que yo, ha pensado en poseerlas”

10- “Yo -dijo aún- tengo una flor a la que riego todos los días; poseo tres volcanes a los que deshollino todas las semanas, pues también me ocupo del que está extinguido; nunca se sabe lo que puede ocurrir. Es útil, pues, para mis volcanes y para mi flor que yo las posea. Pero tú, tú no eres nada útil para las estrellas…”

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11- «Me creía rico con una flor única y resulta que no tengo más que una rosa ordinaria. Eso y mis tres volcanes que apenas me llegan a la rodilla y uno de los cuales acaso esté extinguido para siempre. Realmente no soy un gran príncipe… »

12- “Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos y no te necesito para nada. Tampoco tú tienes necesidad de mí y no soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si tú me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo…”

13- “Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto; ¡descubriré el precio de la felicidad! Pero si vienes a cualquier hora, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón… Los ritos son necesarios.”

14- “Si yo dispusiera de cincuenta y tres minutos – pensó el principito – caminaría suavemente hacia una fuente…”

15- “Los hombres -dijo el principito- se meten en los rápidos pero no saben dónde van ni lo que quieren… Entonces se agitan y dan vueltas…

Y añadió: -¡No vale la pena!…”

(Por M. Maldonado)