Eliminar las tensiones del día a día empieza en nuestra mesa. Son ciertos alimentos que no por sanos dejan de ser muy sabrosos. ¿Quieres cerrarle la puerta al estrés? Pues ándale, a tomar nota.

Para ganar esta batalla hay unos nutrientes que no deben faltarnos. Si no has oído hablar del triptófano, es el primero del cual quizá te convenga saber; es un aminoácido esencial, componente de las proteínas, que ejerce un efecto sedante en el sistema nervioso y debe aportarse a través de la alimentación.

Están además las vitaminas del complejo B (sobre todo la B6), responsables del buen humor y la tranquilidad.

Los antioxidantes, como las vitaminas C y E, y minerales como el selenio, que en efecto son guardianes frente a los efectos del estrés en el cuerpo.

Además están minerales como el calcio, magnesio, potasio y zinc, surtidores de energía.

Y por último, los carbohidratos complejos, que mantienen el nivel de azúcar en sangre de forma regular. Aquí te decimos cómo puedes obtenerlos. Ya verás que te encantarán:

1.- Plátano


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Por su altísimo contenido de vitaminas B, es una fruta útil para el sistema nervioso. Una gran cantidad de los minerales se encuentran en la raspadura de la cáscara, así que no tires nunca ese producto sin antes haber raspado con una cuchara su parte interna. Previene los calambres causados por fatiga muscular, gracias al potasio, y favorece las recuperación tras etapas de nerviosismo.


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2.- Germen de trigoEs un alimento relajante de primera categoría: es la fuente más rica en vitamina E. Contiene mucho hierro y fósforo, y es rico para el sistema nervioso por su magnesio, cobre y potasio. Se toma espolvoreado sobre yogur, fruta o cereales, o se añade a cualquier ensalada.

3.- Mango


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La fruta es una de las fuentes de triptófano más sabrosas. Su vitamina B6 es eficaz contra el insomnio, relajar la tensión y contribuir a aliviar situaciones estresantes.

4.- Almendras


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Son regeneradoras y reconstituyentes en periodos de fatiga. Tienen todos los nutrientes necesarios para vigorizar el sistema nervioso. De cinco a 15 almendras al día son suficientes.


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5.- Semillas de girasol

Contienen dos sustancias de vital importancia para funcionar plenamente: hierro y ácido fólico. Son ricas en tiamina, una vitamina del tipo B que previene ciertas dolencias nerviosas, genera energía y cuya escasez produce cansancio, irritabilidad y perdida de concentración. Y, además nos «blindan» frente a un temido efecto del estrés oxidativo: según un estudio de la Universidad de Harvard, el consumo de grasas buenas insaturadas (las que aportan las semillas) es una de las mejores estrategias para evitar enfermedades del corazón.

Por Alejandrina Aguirre Arvizu