Los tacones pueden ser nuestros aliados pero también enemigos. Aquí te decimos con útiles tips cómo convertirlos en tus cómplices.

La mayoría de las mujeres gustamos de usar tacones no sólo por sus colores y diseños, sino también porque estilizan nuestra figura.

El médico especialista en ortopedia Benjamín Sánchez de la Barquera explica que esto ocurre porque por su inclinación, desnivelan el cuerpo y lo obligan a compensar echando para atrás las nalgas; además, «alargan» las piernas y aumentan la estatura.

El problema, indica, es que su uso altera la mecánica de la marcha, obliga al metatarso a cargar el 80% de nuestro peso y expone el tobillo a torceduras y esguinces.

«Su uso prolongado también puede coadyuvar a dolores de espalda, cambios estructurales y, si son muy estrechos, también favorecen la aparición de juanetes”, advierte el también académico de la Facultad de Medicina de la UNAM.

Imagen de Pexels en Pixabay. Tomada de Pixabay el 13 de diciembre de 2019.

El doctor Benjamín Sánchez otorga 5 tips para convertir a los tacones en nuestros aliados sin riesgos para nuestra salud:

  1. Si se va a caminar mucho, evitar usarlos por más de una hora.
  2. Usar tacones de máximo tres centímetros (¡muy chiquitos, ni modo!).
  3. Considerar que entre más estrecho sea el tacón mas inestable será.
  4. Tomar en cuenta que la plataforma, aunque reduce los centímetros del tacón, también los hace más inestables.
  5. Evitar usarlos antes de los 15 años pues el cuerpo está en desarrollo y no hay que sobrecargar articulaciones y huesos.

Por Mariana Chávez Rodríguez