Como dice el dicho “nadie escoge a la familia que tiene”, ni siquiera los famosos que como cualquier mortal batallan con parientes incómodos.

Sí, miembros de sus estirpes que no tienen buen comportamiento y se han convertido en una «piedrita en el zapato».

Cuando se hacen públicos varios de los “pecadillos” de estos familiares incómodos el único que paga los platos rotos es la estrella.

Por eso varias de ellas prefieren mantenerlos alejados de su vida o guardarlos en un armario bajo siete llaves.

¿Cuántos de ellos te recuerdan a algún familiar tuyo?

La mamá de Jennifer Aniston

Si tu crees que tus problemas son gigantescos, entérate de lo que le pasó a la Mujer más Bella de 2016, a lo mejor cambias de opinión.

Resulta que Nancy Dow, la madre, se la pasaba criticando todo lo que su hija Jennifer hacía y más aún se volvió una madre dominante.

Obviamente Jennifer no puede olvidar sus “traumas infantiles”, y más porque doña Nancy escribió sus memorias donde cuenta todo.

Obviamente, Jennifer puso tierra de por medio y no la invitó a ninguna de sus bodas.

El papá de Angelina Jolie

La infidelidad de Jon Voigh (actor y padre de Angelina) hacia su esposa Marcheline Bertrand y el abandono de la casa familiar provocaron el distanciamiento con su primogénita.

La ruptura llegó cuando don Jon dijo que Angelina no estaba muy cuerda que digamos.

Padre e hija estuvieron 10 años sin dirigirse la palabra, de ahí que no estuviera entre los invitados a boda con Brad Pitt. 

A últimas fechas Angelina parece haberlo perdonado y le presentó a sus hijos pero Voigh no aprende y volvió a la carga.

El prestigiado actor ha opinado sobre la delgadez de su hija, lo cual no ha caído muy bien a Angelina que ahora ya ni las llamadas telefónicas le responde.

Los papás de Lindsay Lohan

Gran parte del inadecuado comportamiento y de las extravagancias de la protagonista de Chicas malas y Juego de gemelas, tienen su origen en los abusos y en la violencia doméstica que su padre Michael Lohan tenía para su pareja Dinah (madre de Lindsay).

Esto al menos es la versión de la mamá.

Lo cierto es que ambos han contribuido a la inestabilidad de Lilo, el papá además de ser aficionado a la bebida, ha estado detenido en varias ocasiones pero no se ha tentado el corazón para acusar a  su hija de drogadicta  ni para vender sus conversaciones privadas a la gente.

Eso sí, peleó la custodia de Lindsay. En tanto que la madre, que fue por un tiempo manager de Lohan, gusta de las cámaras y el protagonismo, no dudó en contratar un camarógrafo para seguir todo el tiempo a su hija.

Ante esto ahora entendemos cuando Lindsay expresó: “estoy cansada de mantener a mi familia y de jugar a ser el papá y la mamá de mis hermanos. Quiero mi vida”.

La mamá de Britney Spears

Quien de plano sí se voló la barda fue la mamá de la ex princesa de Disney porque miren que ventilar a los cuatro vientos la vida sentimental y de excesos de su hija pues no habla muy bien de ella.

Se trata de un libro de memorias en el que doña Lynne Spears “balconea” a su hija y consigna la fecha de la primera relación sexual y sus primeras adicciones.

Eso sí, doña Lynne confiesa todos sus errores y asume su culpa por permitir que las compañías disqueras hicieran que su hija filmara videos con actitudes que a larga la convirtieron en un símbolo sexual.

Naturalmente que Britney tuvo que hacer varios corajes, porque con esa mamá para qué quiere enemigas.

El hermano de Leonardo DiCaprio

El ganador del Oscar ha terminado por tirar la toalla y se ha rendido ante el irresponsable comportamiento de su hermanastro Adam Farrar.

Leo, ya se convenció de que, la adicción a las drogas de su brother, su actitud violenta sumado a una acusación de robo y el no presentarse a los juzgados para aclarar algunas acusaciones, es caso perdido.

Paradójicamente fue él quien convenció a Leo de que entrara al mundo del espectáculo.

No se piense que Di Caprio no mostró interés por su hermano: era muy comprensivo, le prestaba dinero y lo apoyaba.

Sólo que como todo ser humano ya se cansó y parece que el tiempo y la oportunidad de Adam concluyeron, aunque la justicia no perdona.

Los papás de Macaulay Culkin

Todo empezó cuando el pequeño Macaulay alcanzó fama y fortuna: su padre administró las ganancias, que en su momento alcanzaron más de 50 millones de dólares.

Por entonces empezaron las acusaciones de que el actor era explotado y que el padre derrochaba lo ganado.

Ante esto demandó a sus padres y consiguió administrar su fortuna. Recientemente Kit Culkin sorprendió a todos declarando que al tal Macaulay “ya no lo considero mi hijo”.

Y ya encarrerado aseguró que “cuando veo sus fotos, ya no lo reconozco”.

Se dice que el resentimiento de este señor tiene que ver con que cuando sufrió un derrame cerebral su hijo no se paró por el hospital.

El protagonista de Mi pobre angelito parece resurgir de sus dramas y se le ha visto en películas independientes pero de su familia mejor no quiere hablar.

La mamá de Drew Barrymore

Incompetencia de caracteres, abandono o falta de disciplina podrían haber sido los motivos por los que Drew Barrymore decidió cortar definitivamente la relación con su madre.

Y es que ahora que Drew se convirtió en mamá, la ex niña prodigio y protagonista de Los Ángeles de Charlie, recordó muchos traumas en su vida, su alcoholismo y rehabilitación antes de cumplir los 15 años, y la forma en qué fue educada.

Si bien acepta que quiere a su madre y no la odia prefiere mantenerse alejada de ella pues le recuerda situaciones que no quiere volver a vivir.

¿Será por eso que ella sí quiere hacerse cargo de la educación de sus hijos y estar al pendiente de ellos?

Por Redacción Actual