Dinos si no es cierto: desde el mismo momento en que nacemos, estamos sujetos a cambios constantes en nuestra vida. Pero a veces las situaciones parecen superarnos, casi revolcarnos. Pero no desesperes: hay maneras de detenerse, tomar aire y repensar las cosas, sólo basta definir los objetivos y metas con claridad. Aquí te dejamos siete pasos que te ayudarán.

1. Escribe tus metas para el mediano y largo plazos. Siéntate, toma tu cuaderno o tableta y escribe todo lo que quieras conseguir en el futuro, tanto próximo como lejano, y qué pasos seguirás para lograrlo. Estarás mucho más dispuesto a conseguir tus objetivos si los escribes. Que no se queden sólo flotando en tu cabeza.

2. Cambia un viejo hábito por otro nuevo. Entierra alguna costumbre añeja que más bien se haya convertido en un freno o una carga, y crea un nuevo hábito que sea positivo y que puedas hacer todos los días.

3. Ve a dormir más pronto. Intenta acostarte y levantarte a la misma hora, eso mejora tu calidad del sueño, y está demostrado por estudios científicos que ayuda al cerebro a ser más productivo, y a que te sientas más feliz.


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4.- Deja de lado a tu amígdala. Ese pequeño órgano situado en el cerebro es responsable de mantenerte a salvo. El problema es que tu amígdala a veces es un poco cobarde, y te impide tomar ciertos riesgos que son necesarios. En ese momento que sientas miedo, no la escuches demasaido –sólo hace su trabajo–, arriésgate un poco para que luego no te arrepientas de no haber asumido ciertos retos.

5. Valórate más. Con objetividad, defiéndete a ti mismo. Sabes que tienes valores, ponlos en primer plano. Notarás que el cambio empieza a producirse con ese mecanismo de autorreconocimiento: empezarás a estar más en paz contigo.

6. No juzgues. ¿Por qué hacerlo? Todos tenemos una historia, sólo hay que conocerla y veremos que no debemos ser tan severos con los demás (ni tampoco con uno mismo, claro). Si juzgas menos poco a poco aprenderás a aceptar errores y aciertos propios y ajenos.

7. En un armario deposita tus emociones negativas. Hablamos metafóricamente (pero incluso, si las escribiste en tu diario, ¡mételas en un cajón de verdad!) La idea es que sueltes emociones y sentimientos y te liberes de esa parte del pasado que no te conviene.

Por Alejandrina Aguirre Arvizu

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