De acuerdo con investigaciones científicas, un perro de cada 500 desarrolla diabetes.

Tu perro es un fiel compañero para ti y no quieres que enferme pero debes entender que como todo ser vivo está expuesto a quebrantos de salud.

Uno de ellos es la diabetes. Y puede ser grave.

La mayoría de los perros desarrollan diabetes por la obesidad, una alimentación alta en carbohidratos y el sedentarismo.


Obesidad, alimentación alta en carbohidratos y sedentarismo favorecen a la diabetes canina. Crédito Pexels.

Los síntomas de la enfermedad metabólica puede llegar a ser semejantes al de las personas.

Llaman la atención el incremento en cantidad y/o número de veces al orinar, aumento en la ingesta de agua y de apetito, aumento o pérdida repentina de peso, etc.

Para cuidar a tu perro:

  1. La insulina se suele administrar junto con la comida, repartida en dos tomas diarias.
  2.  Si el perro no quiere comer un día, se suele administrar la mitad de la dosis de insulina, pero es mejor consultar al veterinario.
  3. La insulina puede provocar baja de glucosa. Si observas ansiedad, movimientos anormales o temblores, arrastre de las patas traseras o desorientación se debe administrar miel o glucosa.
  4. El ejercicio moderado es muy beneficioso, pero hay que tener cuidado con el ejercicio intenso porque el perro podría tener una baja en la glucosa.
  5. Se recomienda la esterilización de los perros y especialmente perras con diabetes.
  6.  Se suele entrenar a los dueños de las mascotas para que midan la glucosa en casa.
  7. Los canes con diabetes necesitan mucho más control veterinario. Se recomienda hacer al menos dos análisis de sangre y cultivos de orina al año.
  8. Recuerda que la diabetes puede provocar cataratas irreversibles en el perro.

Fuente: Médico veterinario, Adrián Polo Jeréz, Coordinador Técnico de la Unidad de Animales de Compañía de MSD Salud Animal en México.

Por Alejandrina Aguirre Arvizu

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