Con los cuidados apropiados hoy se puede ser un cincuentón interesante.

Hace no muchas noches hablaba con un hombre que estaba preparando el festejo de sus 50 años de vida. Se le veía sonriente porque afirmaba que haber llegado al “quinto piso” en mejores condiciones de salud que su padre, su abuelo y todos sus antecesores era una gran noticia, algo para sentir alegría.

Él, por cierto, no se identifica con los conceptos “chavorruco”, “adultescente”, no padece el síndrome de Peter Pan ni es un forever young. Está consciente de su edad pero se sirve de la experiencia acumulada y de las precauciones que hay que tomar cuando se llega a esa etapa.

Ese es el caso de muchos hombres hoy día. Llegar mejor a los 50 años –“la juventud de la edad madura”, como decía el francés Víctor Hugo– no es una tarea imposible ni tan difícil debido a la gran cantidad de información que existe sobre la importancia de una alimentación variada y de hacer ejercicio, así sea en cuotas moderadas.

Bajarle a las grasas, al azúcar, a la sal, no fumar, comer más vegetales, menos carne roja y beber alcohol con moderación (y si es vino tinto, mejor) son objetivos que estos hombres persiguen si quieren verse y sentirse bien en esta faceta de la existencia.

Los casos de cincuentones con atractivo intacto o, incluso, a la alza, abundan. Algunos señores de la farándula son los ejemplos típicos: Clooney, Bridges, Depp, Laurie (sí, el Dr. House) Banderas, Owen, etcétera.

Pero hay cada vez más hombres de 50 años que con cuidadas barbas blancas, sus bien arregladas canas en el pelo y una indumentaria impecable atraen los reflectores y funcionan como modelos que se instalan en el imaginario colectivo de una buena cantidad de hombres que ya han resuelto los problemas financieros fundamentales, como tener dónde vivir, contar con algunos ahorros y con hijos en la universidad o que están por por salir de ella; entonces se dan la posibilidad de ciertos lujos, incluso, estéticos, con intervenciones antiedad, y por supuesto viajes y otras actividades lúdicas.

De acuerdo con el Consejo Nacional de Población, la edad promedio en México ya alcanzó los 75 años y cada año crece más tal esperanza de vida. Y no sólo es como resultado de los avances médicos, sino a un lenta, sutil pero también imparable evolución de ciertas costumbres y hábitos para cuidarnos por dentro y por fuera.

El único posible inconveniente de esto es que la edad de maduración en ciertos hombres se está posponiendo. Ya no es en sus veinte sino en sus cuarenta cuando empiezan a redondear sus personalidades y algunos pretenden comportarse como debieron haber hecho en su juventud temprana.

Sin embargo, tampoco hay que hacer drama con ello: la vida siempre acaba poniéndonos en nuestro lugar y tarde o temprano nos cae el veinte. Lo importante, a final de cuentas, es sentirnos satisfechos y aprovechar cada una de las etapas de la vida.

Si tú estás con un hombre joven o eres uno de ellos, la recomendación es que la tarea debes hacerla desde edad temprana, empezar ya. Así cumplir 50 años o llegar al medio siglo de vida será una cosa muy diferente a la imagen del abuelito que está en su mecedora dando consejos a los nietos.

(Por: JRH)