La aparición de acné por el uso prolongado de cubrebocas es un problema común que se puede prevenir con una higiene adecuada.

Lo sabemos. El uso de cubrebocas o mascarilla resulta fundamental en estos tiempos para salvaguardar nuestra salud y la de los demás.

Sin embargo, su uso constante ha presentado algunos inconvenientes dérmicos que afectan al rostro.

A este problema se le conoce bajo el nombre de maskné, palabra que resulta de combinar las palabras ‘mascarilla’ y ‘acné’.

Este término proviene del ámbito deportivo.

También llamado «acné de deportista» se trata del surgimiento de acné por la fricción mecánica de un tejido contra la piel.

Por eso, te dejamos tres tips que debes tomar en cuenta para disminuir el riesgo de aparición de acné en tu rostro:

Materiales del cubrebocas

Optar por los materiales adecuados, a la hora de comprar o hacer una mascarilla, resulta fundamental para evitar los brotes de acné.

El académico Iván Puente Lee, de la Facultad de Química de la UNAM, asegura que los cubrebocas caseros pueden ser efectivos y reutilizables.

Así, el experto recomienda elaborarlos con toallas, camisetas de algodón o materiales que cuenten con al menos tres capas: polipropileno, algodón y poliéster.

Seleccionar tejidos ligeros y frescos que faciliten que la piel respire pero que al mismo tiempo te protejan de posibles contagios.

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Higiene del cubrebocas

Es una realidad. Las mascarillas pasaron a ser una pieza básica para salir a la calle.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan lavarlo después de cada uso.

Ya sea que lo hagas a mano o en lavadora, debes asegurarte de remojarlo bien en agua con jabón o detergente.

Posteriormente, asegúrate de enjuagarlo bien para eliminar residuos de detergente que pueden dañar tu piel.

Por último, fíjate que seque por completo antes de guardarlo para evitar que en la tela húmeda crezca el moho.

De esta manera, no sólo mantendrás una higiene adecuada para prevenir contagios, sino que también tu piel agradecerá estar en un ambiente libre de bacterias y otros contaminantes acumulados por el uso.

También te sugerimos visitar la nota en que te explicamos cómo usar los cubrebocas de forma correcta y mantenerlos en muy buen estado.

Limpieza de tu rostro

Por último, te recordamos las ventajas de una rutina de belleza que incluya los cuidados pertinentes para cada tipo de piel.

Ya no hay pretexto para no lavar tu cara al despertar, irte a dormir desmaquillada o dejar de tocar tu rostro con las manos sucias.

Además, te sugerimos exfoliar tu piel al menos dos veces a la semana. Esa acción te ayudará a retirar las células muertas.

También te aconsejamos hidratar con un suero facial en lugar de usar cremas para controlar así el exceso de grasa en la piel.

En caso de que tu acné permanezca a pesar de tu higiene adecuada, debes acudir a un dermatólogo para obtener un tratamiento especial para ti.

Por Eugenia García

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