Las dolencias físicas o mentales siempre acompañan la vida. Sin embargo, es posible paliarlas y no pensar todo el tiempo en ellas.

Cuando se trata de manejar el sufrimiento, la perspectiva que adoptes ante esta situación es fundamental.

Mantener una visión positiva es una herramienta que siempre está a tu disposición. Establecer metas y objetivos, resolver los problemas que se presentan, recompensarte por intentar una nueva terapia, encontrar apoyo de distintas personas y apreciar tu progreso son estrategias que te conducirán a un vida con menos dolor.


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6 herramientas

Tu sufrimiento es real. No permitas que nadie – ni tú misma- te diga lo contrario. 

Sé realista. Todos tenemos un umbral diferente para el dolor. De hecho, los investigadores creen que los genes afectan la sensibilidad a él e incluso cuán eficaces resultan los medicamentos.

Desecha la actitud de «al mal tiempo, buena cara».  Martirizarte a ti mismo y a tu vida por el dolor sólo empeorará las cosas.

Desarrolla una actitud de agradecimiento.  Estudios de la Universidad de California muestran que las personas capacede expresar gratitud son más felices y también más sanas.

No temas cambiar de doctor. Especialista en dolor es un término que abarca a anestesistas, neurocirujanos, psiquiatras y a los enfocados en medicina física. Algunos ofrecen sólo medicamentos, mientras que otros aportan un enfoque multidisciplinario.


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Terapias complementarias. Más allá de los médicos, otros tratamientos forman parte de tu paquete de alivio. Esta es muestra de algunos de ellos: acupuntura, masajes, método Feldenkrais, etcétera.

Por Alejandrina Aguirre Arvizu