Alejandro Sanz enfrenta dura demanda de divorcio y podría perder parte de su fortuna.

Dicen que el dinero acaba con todo, hasta con la armonía y buen entendimiento. Por lo menos eso le ocurre al cantautor español Alejandro Sanz, quien está involucrado en un tormentoso proceso de divorcio con Raquel Perera.

El intérprete de «Corazón partío» y su ahora expareja rompieron definitivamente el verano pasado. Terminó así un matrimonio de 12 años que produjo dos niños.

Entonces emitieron un comunicado asegurando que lo hacían en términos muy amigables, tanto por honrar a sus hijos, como por el cariño que se profesaban.

«Somos una familia y siempre lo seremos […] nuestra familia está por encima de cualquier cosa… es diversa y bella, como la vida y así permanecerá.

«El mundo cambia, nosotros también, siempre amorosamente», publicó Perera en su página de Instagram.

Cambio de parecer

Como era de esperarse, Alejandro Sanz presentó la demanda de divorcio y empezó una nueva vida al lado de la celeb cubana Rachel Valdés, con quien adoptó una mascota.

Pero las cosas se pusieron raras a principios de este año, cuando el artista eliminó de sus empresas todo rastro de Perera, su empleada de confianza por varios años.

Acto seguido canceló todas las tarjetas de crédito que tenía a disposición de su ex.

Medida drástica

Como era de esperarse, la mujer se indignó y no se quedó con los brazos cruzados.

Solicitó ante un juez congelar todas las cuentas bancarias de Alejandro.

Raquel Perera dijo tener miedo de que «el cantante dilapide su patrimonio y no quede nada para sus hijos», tal y como puede leerse en la demanda interpuesta en juzgados de Florida.

Retribución pendiente

Fuentes cercanas a la expareja sostienen que el divorcio puede salirle muy caro al intérprete de «Amiga mía».

Perera exige una pensión tanto para sus hijos (menores de edad) como para ella, por su dedicación y su «contribución y ayuda al éxito profesional» de Sanz.

La mujer se jacta de haber reorganizado las empresas del artista, lo que requirió un enorme sacrificio personal.

La aún esposa pide sobre todo la repartición equitativa de los bienes obtenidos por Sanz durante la década juntos.

Hablamos de que hay varios millones de dólares en juego.

Relación absorbente

Raquel insistió en que durante el tiempo de su relación (noviazgo y matrimonio) ella hizo a un lado su desarrollo personal.

«Contribuí a la economía familiar, crié a nuestros hijos y propicié la prosperidad de las empresas de mi esposo», señaló

Asegura fue presidenta durante años de Gazul Producciones, principal compañía de Sanz, sin recibir sueldo.

Por último, pide encargarse de la formación de sus hijos, dado el trabajo de Sanz y sus continuos viajes.

Problema pendiente

El proceso de divorcio sigue su curso lentamente y las partes en conflicto no han sido llamadas a declarar.

En cuanto a la exigencia de congelar las cuentas de Sanz, fuentes cercanas al cantante revelan que el juez la aceptó parcialmente.

Así que Alejandro perderá el control de parte de sus recursos.

Habrá que esperar la evolución de este penoso asunto.

Por Pedro C. Baca

Foto PhotoAMC