Ángela Aguilar está inconsolable ante la pérdida de su abuelita paterna, la cantante y actriz Flor Silvestre.

Ángela Aguilar pasa por un momento muy difícil, la pérdida de su abuelita paterna, doña Flor Silvestre, cuyo deceso fue confirmado recién.

La pena de la joven intérprete zacatecana la comparten millones de seguidores de la música mexicana y del cine nacional de la época de Oro.

Flor Silvestre (Guillermina Jiménez Chabolla) fue una de las grandes intérpretes y actrices de aquel momento tan importante para la cultura popular de nuestro país.

En el momento de su fallecimiento Doña Flor contaba con 90 años edad y una plena lucidez, a pesar de los quebrantos propios de su momento de vida.

Talento abundante

La celebridad fue esposa de otra leyenda de la música y el cine nacional, don Antonio Aguilar.

Juntos formaron una familia artística en la que el talento abunda.

Sobresale el cantante y productor Pepe Aguilar, así como su hija Ángela quien, a pesar de su corta edad, ya es vista como la nueva figura del género ranchero.

Herencia bendita

Ángela Aguilar se despide sin nostalgia de su famosa abuela, porque fueron incontables las ocasiones en que le rindió homenaje.

En ese sentido, destaca la interpretación de «Cielo rojo». Sin lugar a dudas una de las canciones más representativas del género ranchero y que doña Flor hizo famosa hace medio siglo.

Ahora, en la voz de su nieta, el tema adquiere un tono muy fresco y potente, además de acercarlo al público joven.

Todavía es prematuro predecir el camino que seguirá Ángela, pero algo es cierto, heredó el talento y la belleza que hicieron triunfar a su abuela.

Por Pedro C. Baca