El extraño comportamiento de Britney Spears a su paso por la alfombra roja de una premiación enciende las alarmas sobre su salud mental.

El incidente ocurrió en Los Ángeles el domingo pasado.

La estrella de 37 años llegó al evento con su novio, el entrenador deportivo Sam Asghari, pero cuando se acercaron a los fotógrafos, pareció que se sintió incómoda.

La verdad es que posó apenas durante treinta segundos y se marchó tras decirle a su publicista: «Solo me quiero ir».

Tanto por su actitud, como por su apariencia algo desarreglada, Britney Spears desconcertó a sus fans y a los medios presentes.

En cuanto a su novio, quien recibiría un premio, optó por acompañarla al vehículo en que llegaron y luego volvió a la gala.

Unas horas después, la cantante subió una publicación en la que luce eufórica. ¿Cambió repentinamente de ánimo?

Tiempos difíciles

El errático comportamiento se produce en medio de un enfrentamiento familiar en la corte por la tutela de la estrella.

Recordemos que Jamie Spears tiene la tutela de su hija desde 2007, año en el que la voz de «Baby One More Time» perdió el control por completo.

Entonces fue internada en un psiquiátrico y perdió la custodia de sus hijos.

El año pasado Britney tuvo una recaída en su salud mental. Tras cancelar sus conciertos en Las Vegas, Spears ingresó a un centro médico a principios de este año para estabilizarse.

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Belly rules the mind !!!!

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Golpe bajo

El mes pasado, la artista recibió un revés en la batalla judicial de su ex pareja, Kevin Federline, por la custodia de sus hijos, Jayden James, de 12 años, y Sean Preston, de 13.

La estrella se conformará con 30% de los derechos de la custodia, mientras que la cantidad restante pertenece a Federline.

Ambos en un principio tenían la custodia compartida, pero los problemas de salud mental de la ex princesa del pop convencieron al juez de dar preferencia a Federline.

Por Pedro C. Baca

Foto PhotoAMC y @britneyspears