Carlos de Inglaterra deja atrás el confinamiento voluntario para atender sus primeros compromisos oficiales.

El príncipe de Gales y su esposa Camila de Cornualles se encuentran en perfecto estado de salud y no quisieron esperar más.

Por ello esta semana se convirtieron en los primeros miembros de la realeza británica en retomar su agenda.

Decidieron encabezar los festejos por el 80 aniversario del pronunciamiento británico de apoyo a la resistencia francesa frente a los invasores nazis en 1940.

Un acto que, sin lugar a dudas, marcó el curso de los acontecimientos durante la Segunda Guerra Mundial.

Felices anfitriones

Durante la conmemoración estuvieron acompañados por el presidente de Francia, Emmanuel Macron.

Tanto el príncipe de Gales como su esposa y el distinguido visitante mantuvieron la sana distancia, no usaron cubrebocas.

Sin embargo, encontraron la manera de saludarse con afecto pero sin estrechar las manos ni darse el beso protocolario.

Antes de este acto, Carlos de Inglaterra y su esposa habían participado en varias videoconferencias desde Clarence House, su residencia oficial.

Gesto simbólico

La reaparición en público de los próximos reyes británicos fue calificada por la prensa como un valiente acto simbólico.

Recordemos que el príncipe tiene 71 años de edad y la duquesa está a punto de cumplir 73.

No hay que hacer muchas cuentas para saber que ambos pertenecen al sector de la población más vulnerables.

Además, no se puede olvidar que el Reino Unido ha sido uno de los países más golpeados por la COVID-19, con 301,935 casos confirmados y más de 42,000 decesos.

Recordemos también que el heredero al trono se contagió del virus hace unos meses y tuvo que recibir atención médica, además de quedar en cuarentena.

Después de su reciente reaparición Carlos de Inglaterra demuestra que está recuperado por completo.

Por Pedro C. Baca

Fotos PhotoAMC