Carlos y Camilla estuvieron de lo más relajados durante la cálida reunión que tuvieron que el matrimonio Trump, al que invitaron a tomar el té.

Este compromiso puso en evidencia que la agenda de la Corona no se ha modificado en nada, a pesar del escándalo que involucra al príncipe Andrés.

Lo cierto es que demostró que Carlos y Camilla poco a poco se aproximan al trono, en el que se sentarán, que de ser ciertos los rumores, en el invierno del próximo año.

Donald Trump a su llegada a Clarence House.

Cita puntual

En cuanto a la cita con los Trump, el encuentro tuvo lugar en Clarence House, lugar en el que residen el príncipe y su mujer.

El presidente estadounidense Donald Trump y su esposa Melania se encontraban de visita oficial en el Reino Unido, la segunda en el año, con motivo del 70 aniversario de la OTAN.

Los invitados Melania llegaron puntualmente a la cita para tomar el té y bocadillos. Fueron recibidos con un fuerte apretón de manos.

Los cuatro pasaron a una estancia para conversar en privado. Ahí se sirvió el té y los bocadillos.

El presidente Donald Trump con el futuro monarca.

Trato diplomático

Son bien conocidas las diferencias de criterio que tienen Carlos y Camilla con Trump en temas delicados como el calentamiento global y el cuidado de los ecosistemas.

Sin embargo, las crónicas insisten en que la reunión transcurrió bajo la mayor cordialidad.

Nada que ver con el bochornoso momento que pasó ese mismo día Trump con otra integrante de la familia real, la princesa Ana, quien evitó saludarlo.

El príncipe Carlos evitó ese tipo de desplantes, seguro de que no eran aconsejables dada su condición de futuro jefe de Estado.

En la cálida reunión destacó Melania Trump por la preciosa capa amarilla de lana y cachemira que Valentino diseño especialmente para ella.

Camilla, la duquesa de Cornualles, lució un atuendo elegante y sobrio de color rojo que acompaño con perlas de cuatro hilos al cuello.

Por Pedro C. Baca

Fotos AFP