Papá hoy en tu día tengo algunas cosas que quiero decirte y agradecerte… 

Tú fuiste el primer hombre al que quise, probablemente vaya a haber un segundo, un tercero y tal vez hasta un cuarto, pero mi corazón siempre va a ser tuyo.
Tú querías compartirme tu gusto por el futbol y aunque no le entendía mucho traté de apoyar a tu equipo para que tuviéramos algo mas en común.
Tal vez no soy la hija perfecta, pero la vida me puso en tu camino para aprender de ti y de tu inteligencia, porque supiste elegir a la mejor mamá.

Todavía no llega el día en el que me entregues en un altar, ni que bailemos la canción que más nos gusta; pero quiero que sepas que cuando eso suceda será un gran día, porque tengo la certeza de que todo lo que me enseñaste dará frutos, porque yo habré elegido a un hombre casi tan perfecto como tú.

Papi, tú me has enseñado lo que es trabajar y cumplir los sueños, me has enseñado a levantarme con dignidad y estilo las mil y un veces que me he caído; me has regalado la oportunidad de viajar, aprender, conocer y sobre todo ¡vivir!

No hay cariño ni admiración más sincera que la que una hija puede sentir hacia su padre; mi mamá es mi ejemplo a seguir y si un día logro ser la mitad de lo que es ella me doy por bien servida, pero tú papá… Tú eres el ejemplo perfecto de hombre que espero encontrar un día para mí.
Gracias por haberme dado tanto, no se te olvide que yo… Siempre seré tu chiquita.

Feliz día del padre al mejor, a ti.

(Lety Casarín)