Como podrás imaginar por el nombre, el Paleotraining es un entrenamiento. En realidad, básicamente, es similar a otras rutinas de HIIT (High Intensity Interval Training), es decir los entrenamientos a intervalos de alta intensidad, pero algo peculiar. Te lo explicamos.

Con este tipo de ejercicios se obtienen resultados a nivel físico, como perder peso o mantenerse en forma de manera bastante rápida y, además, se dan otros beneficios como la fuerza mental, el sentido de comunidad o la posibilidad de practicarlo en cualquier sitio, que pueden verse también en otros tipos de entrenamientos similares como el popular Crossfit. El Paleotraining, a nivel práctico, es HIIT, aunque también incluye algunos ejercicios cardiovasculares, pero cuenta con la particularidad de que está arropado por toda una especie de filosofía que lo justifica.

El Paleotraining nació en España en 2007 de la mano de un grupo de fisioterapeutas, médicos, biólogos y formadores físicos con un sentido más terapéutico que de entretenimiento. La idea era evitar que determinados músculos se “atrofiasen” y dieran problemas, y para ello pensaron en recuperar los movimientos que los habitantes del periodo Paleolítico realizaban. Eran tiempos de cazar, recolectar alimentos, escapar de los depredadores… la actividad física era, evidentemente, mucho más intensa que la que tenemos hoy día en nuestros sedentarios estilos de vida.

El cuerpo humano no ha cambiado básicamente desde esos tiempos prehistóricos, por ello, el Paleotraining propone volver a recuperar los movimientos y la dieta de entonces para que nuestros cuerpos se parezcan a los de aquellos humanos. Según sus impulsores, el Paleotraining recupera las acciones básicas que puede hacer nuestro cuerpo, y que son: saltar, empujar, levantar peso, cargar peso, lanzarse a tierra y levantarse, correr, ascender pequeñas alturas (por ejemplo, subir escaleras), escalar, mantenerse en equilibrio, sentarse, lanzar objetos, girar sobre uno mismo, traccionar y reptar.

A partir de estos movimientos, el Paleotraining desarrolla un centenar de ejercicios y ofrece distintos tipos de sesiones que se adaptan al perfil de cada uno. Normalmente, se intentarán utilizar objetos de la Naturaleza y, por ello, es común que se practique al aire libre. Por ejemplo, en lugar de utilizar pesas, se usan piedras para levantar peso, o si se puede, se escala un árbol en vez de las barras del gym. De hecho, las salas de entrenamiento de Paleotraining, que se encuentran principalmente en España (por el momento, a Latinoamérica solo ha llegado a Chile), intentan imitar el entorno natural.

Una parte muy importante del Paleotraining es la alimentación. El movimiento “Paleo” propone una vuelta a los orígenes no sólo a nivel físico, trabajando con todos los músculos como hacían nuestros antepasados, sino también en el estilo de vida. La “Paleo dieta” rechaza por completo los alimentos procesados, y se basa en productos naturales: fruta, verdura y semillas, la carne magra o de caza y algo de pescado. La gran diferencia entre esta dieta y otras dietas saludables es que no incluye legumbres ni cereales, por lo que hay que tomarla con cierta precaución. Lo mejor, siempre, es una dieta equilibrada.

El objetivo del Paleotraining es llamar la atención sobre cómo nuestro cuerpo está pagando las consecuencias de un estilo de vida que no permite que desarrollemos nuestro físico, es más, juega en su contra. Además de los ejercicios específicos de alta intensidad o de cardio y la dieta, para este movimiento es importante también estar activo todos los días, y al mismo tiempo, tomarse la vida con calma.

A nivel físico, el Paleotraining pretende recuperar movimientos olvidados y presta atención a todos los músculos y no sólo a los habituales brazos, abdominales y glúteos. Además, trabaja la agilidad, flexibilidad, coordinación, fuerza, resistencia, etc. Es muy completo.

Este tipo de entrenamiento es bastante nuevo y todavía está por ver si, en el mundo actual, esta propuesta es capaz de sobrevivir. Aun así, para practicar el Paleotraining no hace falta vestirse de troglodita o comer carne cruda. Son ejercicios adaptados a nuestros días. De hecho, se ha desarrollado un programa virtual a través de la app Mammoth Hunters con el que se pueden personalizar las sesiones y practicar en cualquier lugar y momento. Se trata de una vuelta a los orígenes del ser humano, cuando estaba en forma sin tener que ir al gym. Desde luego, el Paleotraining original sí que es.