El propósito fundamental de la limpieza en nuestro cuerpo es eliminar el sudor y la suciedad que ahí pudiera acumularse.

Tomar una ducha diaria es parte de nuestra rutina diaria. Además de una buena forma de cuidar la salud de nuestra piel.

Lo mejor es que nos proporciona un momento muy placentero.

Pero, ¿te has preguntado qué otros beneficios aporta? El propósito fundamental de la limpieza de nuestro cuerpo es eliminar el sudor.

La suciedad que ahí pudiera acumularse puede producir gérmenes y bacterias que son los principales enemigos de nuestro sistema inmunológico.

La ducha ayuda a nuestra piel a mantenerse sana, libre de olores e incluso a tener un mejor aspecto, además de que nos da frescura.

Limpia y sana

La ducha funciona como estimulante para nuestra circulación, eliminamos toxinas y puede inducirnos a un estado de relajación.

Asimismo, este contacto con el agua es muy benéfico porque habla del cuidado hacia nosotros mismos. Un momento para usar productos que consientan la piel.

Beatriz Magrassi, cosmetóloga, recomienda que en lugar de un jabón de barra con un pH mayor al de nuestra piel, se pude usar un gel corporal.

“Una buena opción es la línea Sopharma pH5, que cuida e hidrata la piel sensible”.

Gel corporal Sopharma pH5

Cinco ventajas de usar gel corporal

¿Cuántas veces hay que bañarse?

Los expertos recomiendan hacerlo una vez al día, para evitar desgastar los aceites naturales de nuestra piel.

Too hot, too bad.

Bañarnos con agua demasiado caliente puede resultar perjudicial para la piel, ya que la reseca, por lo que hay que evitarlo.

Lo mejor es hacerlo a una temperatura más templada e incluso probar los baños de agua fría, porque activan la circulación.

¿Gel o jabón? 

Un gel de ducha puede ser más funcional, además de beneficioso para la piel. En especial si usas uno que cuente con ingredientes naturales.

Como el extracto glicólico de avena y el aloe vera que ayudan a suavizar y humectar favoreciendo a la regeneración celular.

Incluso, si has sentido las manos resecas por el uso de gel antibacterial o el lavado de manos, puedes sustituir tu jabón de manos por el gel corporal de ducha.

Cambia periódicamente tu esponja.

Si son de fibras naturales, la experta recomienda cambiarlas cada dos semanas, si es sintética, hazlo cada dos meses.

Sécate bien.

No olvides secarte bien, para evitar la aparición de hongos, pero hazlo sin frotar para que no lastimes tu piel.

Una ducha es de gran beneficio para el cuerpo y con aliados adecuados, esto se potencializa.

Por Elba Albor

Fotos cortesía Laboratorios Sopharma