Este marzo 2020 Actual celebra el Día Internacional de la Mujer con el especial Mujeres con Contenido. Conoce a la Elsa Ávila, primera mexicana y latinoamericana en llegar a la cima del Éverest.

Su voluntad la ha llevado a desafiar la muerte. Antes de convertirse en la primera latinoamericana que coronó el Monte Everest, el 5 de mayo de 1999, ya había realizado expediciones a la cordillera del Himalaya. En 1987, ascendió el Shisha Pangma, convirtiéndose en la persona más joven de todo el planeta en superar los 8,000 metros.

Dos años después se quedó a 98 metros de coronar la cumbre sur del Everest a causa de un cuadro de hipoxia. Así, sin GPS ni celulares. Elsa Ávila consiguió que su cuerpo mantuviera –pese a la falta de oxígeno–, sus funciones corporales para descender con vida y regresar, una década más tarde, a conseguir lo impensable.

Quizá es por su vena alpinista, pero para ella los obstáculos son parte necesaria del camino. Cuando se decidió por los ascensos, sus papás se oponían, aunque nunca se lo impidieron. Más bien, cuenta en una charla, tenían dudas del tipo: «¿Y crees que vas a poder?», «pero eres mujer», “¿de dónde vas a sacar el dinero?».

En la “Frente del cielo”

El Everest es parte de su historia, aunque pudo no haberlo alcanzado. Al ser la montaña más alta del mundo, “es como un trofeo”, pero para Elsa representó más bien un aprendizaje.

“Cuando subí, me dí cuenta del potencial que tenía como mujer. Me fortaleció saber que puedo hacer las cosas por mí misma”.

Elsa Avila, alipinista y conferencista.

Tras el descenso decidió compartir su experiencia, mediante libros y conferencias. La razón, explica, es porque “las personas ven a un ser humano enfrente, que tiene las mismas posibilidades que ellos; atreverme a compartir eso y decirles que son capaces me llena de satisfacción”.

Igualmente comunica situaciones que no están relacionadas directamente con sus ascensos, pero que tiene impacto en su día a día. Primero, un infarto cerebral que le dejaría paralizada la mitad del cuerpo. Después se sumaron cuatro infartos cerebrales más, edemas cerebrales y pulmonares, a más de injertos.

No obstante, aprendió a llevar una vida normal, aunque lo normal para ella sea ir a la montaña y estar expuesta a actividades que ahora ya no le son posibles como antes.

Funcionar con un marcapasos no es fácil. He ido a más de 5,000 metros, me he sentido bien, le cuesta al marcapasos, a mi cuerpo y me cuesta a mí, pero es un entendimiento y un aprendizaje de cómo funciono ahora”.

Elsa Ávila, alpinista y conferencista.

Para alguien que está consciente de los peligros de la vida, estar dispuesto a jugar con estos trances son parte de la recompensa. aunque recomienda prepararse, más porque en el alpinismo “no todo es color de rosa, se sufre hambre, sed, cansancio y de todos los elementos externos a los que no tenemos la capacidad de controlar, pero si los vemos como una posibilidad para desarrollarnos, se pueden volver algo divertido en el deporte y en la vida”.

A más de 8,000 metros, asegura que, el egoísmo desaparece y te das cuenta de que si quieres seguir viviendo, rodeado por esa belleza, tienes que hacer algo para que siga existiendo.

Esta experiencia la ve como un regalo para escuchar y observar la vida. Cierto, pero también para conservarla y vivirla lo mejor que se pueda, como parte de un todo.

“Mientras el cuerpo respire y no sea cenizas, se tiene una oportunidad para vivir”.

Elsa Ávila, alpinista y conferencista.

Conoce de viva voz la historia de Elsa Ávila, una Mujer con Contenido.

¡No te pierdas las siguientes entregas de Mujeres con Contenido!

Ya te presentamos la historia de Karen Velázquez, la niña que logró volar;Paola Espinosa, una máquina de sueños; Josefina Lira Plasencia, mujer de retos y Nadine Gasman, la defensora de la causa feminista; Tania Reneaum, luchadora incansable; Saskia Niño de Rivera, un salmón contracorriente;Yanina Navarro, la cara amable del cemento mexicano ; Mayra Galindo, lucha contra el cáncer y Ali Guarneros, una mamá que alcanza las estrellas.

Entrevistador: Eduardo Banda/ Videoasta: Eduardo Campos.