La radiación solar está presente también en invierno y los ojos son especialmente vulnerables a ella.

Si bien el invierno se caracteriza por un mayor número de días nublados, la radiación solar también llega a nuestros ojos y puede producir daños moleculares que son más graves cuanto más prolongada sea esa exposición.

De acuerdo con oftalmólogos hasta el 80% de la radiación ultravioleta (UV ) puede atravesar una nubosidad poco densa.

La neblina de la atmósfera puede incluso aumentar la exposición a la radiación UV.

Foto de Adrian Dorobantu en Pexels.

Aseguran los especialistas que los niños son los que suelen tener mayor riesgo, debido a que la radiación UV actúa de manera progresiva y esto puede provocar daños irreparables en su visión.

De ahí que la recomendación de los especialistas es que los pequeños también usen lentes de protección principalmente cuando caminen rumbo a la escuela, regresen a la casa, o durante el recreo en días soleados o nublados.

Una opción que niños y adultos tienen para proteger sus ojos son los lentes inteligentes que cuenten con tecnología que no sólo te protege contra el 100% de los rayos UV, sino que también bloquean la luz azul nociva que emiten las pantallas de los dispositivos digitales.

Por Mariana Chávez