Una breve guía para mantener la sanidad física y mental mientras estás en casa. La cuarentena no significa el fin del mundo.

Para las que contamos con ese privilegio, quedarnos en nuestros hogares para evitar la propagación de un virus representa un acto de cuidado hacia nosotras mismas y las demás personas.

Sin embargo, el romper con nuestra rutina al estar confinadas en un solo lugar durante tanto tiempo puede llegar a provocar algún desbalance emocional que resultaría contraproducente para nuestro organismo.

Precisamente en estos tiempos en que mantener la salud, tanto física como mental, resulta fundamental, aprovecha la cuarentena para crear nuevos hábitos que contribuyan a un mejor funcionamiento de tu sistema inmunológico y de tu bienestar en general.

Aquí te compartimos cinco puntos que debes tomar en cuenta para mejorar tu salud y prevenir enfermedades:

Los 5 puntos

  • Obvio, dieta saludable: El intestino es el órgano principal del sistema inmune, por ello procura que tu dieta sea rica en frutas y vegetales que ayuden a tu metabolismo y además te aporten nutrientes. Si te mandaron a hacer home office, aprovecha el tiempo que antes utilizabas en traslados de la casa a la oficina y viceversa para intentar cocinar algo saludable en lugar de comprar comida prehecha.  
  • Ejercicio constante: Aunque no puedas ir al gimnasio o a tus clases grupales, este es el momento perfecto para sacarle el jugo a los cientos de videos y tutoriales en internet. Puede ser tu oportunidad para probar algo nuevo como yoga o aprender a twerkear.
  • Duerme lo suficiente: Además de apoyar al sistema inmunológico en la lucha contra los patógenos, dormir bien contribuirá a que tengas mejor humor. Si bien las necesidades de sueño varían entre personas, procura dormir entre siete y ocho horas por noche si eres un adulto, mientras que si se trata de niños y adolescentes entre nueve y 10 horas.
  • ¡Toma el sol! La vitamina D resulta crucial para activar las defensas del organismo. Esta se obtiene a través de distintos alimentos de origen animal y vegetal (pescados grasos, hígado, leche, hongos, setas) y también por medio de la síntesis cutánea de la radiación solar, que recomiendan sea de entre cinco y 15 minutos al día. Asimismo, se ha demostrado que la falta de luz solar causa depresión, lo que provoca que nuestras defensas se debiliten.  
  • Meditar: Los cambios generados a partir de la contingencia pueden ocasionar estrés, de tal forma que nuestras defensas estén débiles. Practica la meditación, te puede ayudar a contrarrestar este estado de alerta y a tomarte con más calma las cosas que nos están sucediendo. Con la atención plena, en inglés mindfulness, aprendemos a estar en el aquí y el ahora, es decir, en el momento presente. La forma más simple, aunque no por eso más sencilla, es concentrarte en tu respiración. Si se te dificulta hacerlo por tu cuenta, en línea podrás encontrar cientos de meditaciones guiadas. Por otro lado, si lo tuyo no es la inacción, intenta con alguna otra actividad que requiera de concentración y presencia: como bordar, pintar mandalas, cuidar de plantas o hasta armar un rompecabezas.

Esperamos que tengas mucha calma, paciencia y aproveches estos momentos difíciles para replantear cosas y mejorar. ¡Abrazos!

Por Eugenia García