Las envolturas comestibles parecen ser la opción para evitar los plásticos. Y hasta son sabrosos, dice la investigadora Tatsiana Savitskaya adscrita al Departamento de Ciencia en la Facultad de Química de la Universidad Estatal de Bielorrusia.

El material es una lámina delgada colocada como barrera entre el alimento y el entorno. Se puede comer. Cubrir, prolongar la vida de los productos y protegerlos de las bacterias. El componente principal de la película es el almidón, al que se le pueden agregar otros aditivos naturales para darle mejor sabor, como, por ejemplo, pimienta o curry.

¿Para qué tipo de alimentos se puede utilizar esta película?

Un ejemplo es para envolver caramelos. Hay un tipo de dulces que se pega al papel, como los dulces de leche. Si lo envolvemos en un envoltorio comestible, se puede comer sin tener que quitar la envoltura. También sirve para empacar carne o pescado y luego freír sin que se pierda la humedad y el sabor el alimento.  La profesora del Departamento de Química, señala que la era del verdadero plástico biodegradable aún no ha llegado. Sin embargo, hay muchas aplicaciones de la película comestible en el futuro para proteger al medio ambiente.

(Por Alejandrina Aguirre Arvizu)