Érika Zaba y su familia presentan síntomas de COVID-19 pero confirman que ninguno se ha incrementado.

Fiebre, dolor de garganta y congestión nasal son compañeros inseparables de Érika Zaba, su esposo Francisco Olivares, y su trabajadora doméstica, luego de que los tres dieron positivo a la prueba de COVID-19.

«Son momentos difíciles e incómodos pero por fortuna los síntomas no se han agravado en ninguno de nosotros» señaló la exOV 7 en un video que publicó en sus redes sociales.

En esa transmisión, Érika aseguró que su bebé se encuentra estable aun cuando su médico le advirtió que muy probablemente también se contagió.

Esfuerzo inútil

Ciudad de México. (06/02/2020). M’balia Marichal Celebra su cumpleaños #41. PHOTOAMC

Hace unos días, la cantante compartió, a través de un emotivo post en Instagram, sus sentimientos encontrados por haber dado positivo a un examen de detección de COVID-19:

«Hay situaciones que uno no puede controlar por más que te cuides, ahora fue mi caso y el de mi esposo, dimos positivo en Covid.

«Estamos bien, cuidándonos mucho y tomando todas las precauciones para que salir bien de esto, Emiliano y Angelina está bien. Los médicos dicen que los cuatro somos positivos».

Es decir, tanto Érika como su marido, el bebé y la asistente doméstica de la familia presentaban síntomas de este peligroso virus.

Lo más triste para la intérprete fue que todos en su casa habían guardado estrictas medidas de higiene y distanciamiento para evitar contagiarse.

¿Mala suerte?

El médico de Érika no supo explicar los motivos del contagio aunque dejó abierta la posibilidad de un descuido involuntario por parte de alguno de los adultos de la casa.

El especialista descartó hacer una prueba de detección al hijito de la famosa por considerarla demasiado invasiva, pero dio por descontado que el niño también está enfermo por lo que estableció un programa de seguimiento.

Advirtió a los preocupados papás que el niño podría presentar síntomas de un leve resfriado, lo que hasta ahora no ha sucedido.

A pesar del mal momento, Érika Zaba no se permite caer en el «¿por qué a mí?». Todos los días alimenta su optimismo y cree que las cosas mejorarán en las próximas semanas.

¡Así sea!

Por Pedro C. Baca

Fotos PhotoAMC