Si ya eres dueño de un perrito o planeas tener uno en casa, toma en cuenta que esto puede significar una gran felicidad o un desastre.

Los perritos o lomitos son excelente compañía y una enseñanza permanente del amor incondicional.

No obstante, también pueden voltear nuestro mundo de cabeza si no tenemos en cuenta algunas cosas antes de elegirlos.

Aquí te decimos cómo evitar un desastre antes de tiempo:

  1. Elección del perro: seleccionar una raza o perro con características (tamaño y energía) distintas a tu estilo de vida.
  2. No acordarlo con la familia: puede haber miembros que no participen en sus cuidados o lo maltraten.
  3. Convertirlo en juguete: adquirirlo para que entretenga a los niños; no olvides que los perros requieren mucha atención.
  4. No tener tiempo: Recuerda que los peritos requieren tiempo de calidad en paseos, juegos y educación.
  5. No establecer límites: dejar que tus lomitos hagan lo que quieran.
  6. Humanizarlo: traerlos en carreola, vestirlos tapando orejas y rabo.
  7. No dejarlos socializar: cargarlos o no dejarlos convivir con otros perros.
  8. No atender su conducta: la agresividad también puede expresar temor o ansiedad.
  9. No cuidarlos en su vejez: abandonarlos por los gastos en salud que genera su edad.
  10. Golpearlos: un perro golpeado seguramente será un perro agresivo.

Por Mariana Chávez