Fabiola Campomanes asegura que ya cerró su fábrica de bebés pero no descarta una nueva maternidad a través de la adopción.

Guapa y segura de quién es, la actriz de 47 años está feliz con el estreno de la película Patricia, una pasión escondida.

Aún cuando la pandemia del COVID-19 impidió el estreno en un espacio físico, su trabajo actoral ya fue transmitido a través de Pantaya en Estados Unidos.

Próximamente en Latinoamérica podremos disfrutar de la peli a través de Amazon Prime Video.

Y habrá que estar al pendiente porque se trata de una historia que ha causado sensación por sus dosis erotismo y seducción.

«Sí, salió en plena pandemia y le está yendo increíble, fue una película que hicimos muy rápido con mucho corazón y pasión», comentó Fabiola Campomanes a JDS a través de una video entrevista.

Durante la charla señaló que su personaje, Patricia, es una psicóloga que atiende parejas y tiene una vida personal aparentemente feliz.

Rupturas saludables

«Todo cambia cuando se cuestiona si está satisfecha con su matrimonio y empieza a vivir sin atormentarse por prejuicios, comenzando por tener una relación fuera de su matrimonio», señaló la actriz.

Además consideró que se identificó con su personaje en que siempre ha sido apasionada y ha vivido experiencias porque no teme arriesgarse.

Al mismo tiempo se considera diferente de Patricia porque «ya no soy la Fabiola que entregaba todo».

Sobre todo después de que en diciembre pasado vivió un episodio de violencia doméstica con quien en ese momento era su pareja.

Lo rescatable de ese incidente es que creó un podcast donde ahora ayuda a la gente que tiene problemas a través de su psicóloga.

Reencuentro familiar

Actualmente disfruta de su cuarentena en un momento de introspección, además de compartir grandes momentos junto a su hija Sofía Campomanes.

Aún cuando jamás tuvo ganas de tener otro hijo de su propia sangre, señala que tiene suficiente instinto maternal y que no descarta adoptar a un niño en el futuro próximo.

«Si más adelante tengo la estabilidad económica adoptaría, hay muchos niños necesitados de una familia y después de la experiencia con mi hija creo que soy buena mamá».

Mientras eso pasa, trabaja cada semana para presentarnos un podcast diferente.

Adelantó también que está por juntar a todo el grupo de sus amigas, las llamadas Lagartonas, para entrevistarlas.

«No sé si pueda juntarlas porque cada una tiene distintos tiempos y darle el tiempo a cinco personas en un mismo espacio puede ser cansado para el público, pero podría conversar con cada una por separado», indicó.

Por Pedro C. Baca

Con info y fotos JDS