Felipe y Letizia de España se muestran muy conmovidos durante el acto religioso dedicado a más de 28,000 fallecidos por la pandemia en el reino europeo.

Los monarcas ibéricos poco a poco retoman sus actividades pero no olvidan lo que ocurrió en su país en los meses anteriores.

España fue uno de los países más afectados por la expansión del COVID-19 en Europa, al tal grado que ha registrado 28,401 fallecimientos atribuibles al coronavirus.

Para honrar a esas personas, Felipe y Letizia de España participaron en una misa celebrada en la Catedral de Santa María la Real de la Almudena, en el corazón de Madrid.

Los reyes estuvieron acompañados por sus hijas, Leonor, princesa de Asturias, y la infanta Sofía.

Ambas adolescentes asistieron enfundadas en vestidos negros. Tanto la princesa como la infanta guardaron absoluta compostura. Avanzaron detrás de sus padres en la procesión que los llevó a sus asientos.

Momento doloroso

La misa realizada en la Catedral de la Almudena fue en realidad el segundo homenaje de la realeza española a quienes fallecieron por la COVID-19.

Días atrás, los reyes y sus hijas guardaron un minuto de silencio y montaron guardia frente a una bandera monumental que ondeaba en el Palacio de la Zarzuela. Su lugar de residencia.

Durante ese evento las dos jóvenes royals españolas demostraron estar preparadas para desempeñarse con soltura y propiedad.

En uno y otro acto Felipe VI y su familia portaron cubrebocas y se mostraron muy afligidos por la tragedia de muchas familias españolas que perdieron a sus seres queridos.

Por Pedro C. Baca

Fotos AFP y Casa de Su Majestad, El Rey