Harry de Sussex vive una jornada de aprendizaje sobre el mundo del automovilismo y contó con el mejor instructor, el seis veces campeón Lewis Hamilton.

¿Será que el nieto consentido de Isabel II se convertirá en piloto de carreras ahora que abandone sus deberes con la realeza?

Harry tiene dotes, pero no. Ocurre que recientemente acudió a la inauguración del museo The Silverstone Expererience, enclavado en el circuito donde se corre el GP británico.


Buen copiloto

Harry llegó al popular recinto en un Mercedes EQC 400 AMG conducido nada menos que por el seis veces campeón mundial Lewis Hamilton.

Acompañado del exitoso piloto de carreras, Harry de Sussex confirmó que la misión del museo es inspirar a la próxima generación de ingenieros para que incursionen en el deporte motor.

Además de una amplia exposición sobre el automovilismo inglés, el recinto cuenta con segmentos interactivos.

El duque de Sussex se enfrentó al piloto en una simulación de parada de pits, en la que el royal obtuvo la victoria con un tiempo de cuatro segundo contra ocho de Lewis.

Mucha nostalgia

“Mañana se cumplen dos años desde la última vez que estuve aquí y no puedo creer que hayan logrado convertir un hangar de la Segunda Guerra Mundial frío en esta experiencia increíble», comentó Harry.

Esta participación del esposo de Meghan de Sussex formó parte de los últimos compromisos que atenderá como miembro de la realeza británica.

Dentro de unas semanas, los duques abandonarán sus actuales responsabilidades para iniciar una nueva etapa que los mantendrá viviendo un tiempo en Canadá y otro en el Reino Unido.

Alegre y relajado, Harry disfrutó de su estancia en The Silverstone Experience y agradeció a quienes lo crearon por «dejar huella de lo que significa para el mundo el automovilismo británico».

«Es una excelente manera de inspirar a los niños a mirar más de cerca la industria automotriz y despertar el interés en ella», apuntó por su parte Lewis Hamilton.

Por María Navarro

Fotos The Silverstone Experience