Harry y Meghan de Sussex renuncian a sus funciones oficiales para dedicarse con más libertad a sus labores altruistas.

El anuncio lo hicieron este miércoles 8 a través de un breve pero muy emotivo comunicado que difundieron a través de su página de instagram.

Como todos sabemos, desde el primer momento Harry y Meghan se quejaban de dificultades para soportar la presión mediática debido a sus títulos nobiliarios.

Incluso han pasado temporadas fuera del Reino Unido, a veces en África, a veces en Canadá y Estados Unidos.

Punto y aparte

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La situación llegó a un punto de no retorno del que ya teníamos una señal. Su renuncia al título nobiliario para su primogénito Archie Harrison.

Ahora sabemos que, en un futuro próximo, estos royals dejarán de atender sus funciones como integrantes del primer círculo de la realeza británica.

Sin embargo, el príncipe Harry, hijo menor de Carlos y Diana de Gales, ocupa, incluso después de su anuncio, el sexto lugar en la línea de sucesión.

Breve comunicado

Decisión radical

En un anuncio calificado de emotivo, los duques de Sussex comunicaron su «intención de retirarnos como miembros de primer rango de la familia real y trabajar para adquirir independencia financiera».

«Después de muchos meses de reflexión y discusiones entre nosotros, hemos elegido iniciar una transición este año y labrarnos progresivamente un nuevo papel dentro de esta institución», explicaron.

Harry, de 35 años, y la ex actriz estadounidense Meghan Markle, de 38, aclararon en su comunicado que jamás dejarán de «apoyar plenamente a Su Majestad la Reina».

Este inesperado anuncio de los duques de Sussex tiene lugar tras un año de crisis para los Windsor.

Su tío el príncipe Andrés se vio salpicado por el caso de su amigo Jeffrey Epstein, el financiero estadounidense acusado de violación a menores y hallado muerto en una cárcel de Nueva York en agosto pasado.

Ansiada Libertad

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La pareja pasó las recientes fiestas decembrinas en Canadá con el pequeño Archie y la madre de Meghan, Doria Ragland.

Afirma que en el futuro desea repartir su tiempo entre el Reino Unido y Norteamérica.

La Corona no se ha quedado callada. En un comunicado afirmó entender la inquietud de la pareja pero advirtió de lo complicado de tal decisión:

«Las discusiones con el duque y la duquesa de Sussex se hallan en un estado precoz», afirmó un comunicado del palacio de Buckingham.

«Comprendemos su deseo de iniciar otra andadura, pero son cuestiones complicadas que requieren tiempo para ser resueltas», agregó.

Presión insoportable

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Harry y Meghan se casaron en el castillo de Windsor en 2018, tras un rápido noviazgo que causó revuelo en la opinión pública, sobre todo por ciertos antecedentes de la novia:

Con ascendencia afroamericana, trayectoria en el showbiz y con tormentoso pasado amoroso que incluyó un divorcio.

Desde su boda, la pareja pasó a ser una de las obsesiones de la voraz prensa sensacionalista británica.

En una entrevista Harry dio a la tv británica en octubre pasado reconoció el distanciamiento con su hermano mayor, Guillermo de Cambridge.

«Ya no nos vemos tanto porque ambos estamos muy ocupados, pero lo quiero mucho», explicó.

¿Cuento de hadas?

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Por su parte, la duquesa Meghan, una californiana relajada y espontánea, confesó en otras entrevistas lo duro que había sido adaptarse a la estricta etiqueta oficial.

A la presión sumó la avalancha de críticas por el más mínimo motivo, a veces surgidas del desconocimiento y el prejuicio.

La prensa sensacionalista aseguró además que había tenido roces con su cuñada Catalina, esposa de Guillermo, y comenzó a apodarla la «duquesa caprichosa».

Meghan llegó a confesar que amigos británicos le habían desaconsejado el matrimonio con Enrique.

«Los tabloides (diarios sensacionalistas) destrozarán tu vida» le advirtieron con preocupación, aseguró.

Guerra frontal

Recientemente, los duques de Sussex demandaron al diario The Mail on Sunday luego de que publicó una carta de Meghan dirigida a su padre, con quien no tiene buena relación.

Luego, Harry entabló otras dos demandas contra poderosos grupos de prensa que piratearon su mensajería vocal telefónica para filtrarla.

«Tengo una familia a la que debo proteger», advirtió el príncipe con semblante serio.

Bien dicen por ahí que, sobre advertencia no hay engaño, Harry ha tomado una decisión inédita en la historia de la realeza británica.

El hijo de Diana de Gales no quiere que el pasado se repita. Desea para su esposa e hijos (espera tener más de uno) un futuro en el que haya privacidad y armonía.

Por Pedro C. Baca

Con info de AFP

Fotos sussexroyal.com, AFP y @sussexroyal