Iker Casillas recordó su trayectoria deportiva, agradecido por la oportunidad de reconstruir su vida tras un infarto.

El portero español fue uno de los invitado especiales a México Siglo XXI, evento realizado cada año para los becarios de Fundación Telmex.

En esta ocasión el reportero de deportes Nicolás Romay y el periodista Alberto Lati tuvieron la oportunidad de entrevistarlo.

Durante la conversación, indagaron en la infancia del futbolista, así como en otros momentos críticos de su trayectoria.

De esta manera, quienes presenciamos la transmisión constatamos cómo, desde los primeros días de entrenamiento hasta su último partido, Iker hizo bastantes sacrificios para llegar lejos.

Origen humilde

Originario de Mósteles, localidad a unos 20 kilómetros de Madrid, desde los nueve años viajaba a diario y con su padre durante hora y media para entrenar.

En algún momento, el señor Casillas estudió Derecho, pero abandonó la carrera para apoyar a su hijo en su anhelo de convertirse en futbolista.

Una vez que Iker comenzó a jugar con el Real Madrid se dio cuenta de que no sería fácil:

«Hay momentos y tiempos muy marcados, sacrificios que debes hacer para llegar a tu sueño», comentó.

Fracasos y lecciones

Cuanto Iker Casillas tenía 20 años, en la temporada 2001-2002, perdió la titularidad por decisión del entrenador Vicente del Bosque.

Este momento supuso un reto personal. Trató de no perder los ánimos.

A partir de esa experiencia nace su primer consejo para quien atraviese un mal momento:

«Rodéate de gente positiva y que te ayude, de familiares, de aquellos que te digan los que debes escuchar».

Ante aquella situación, entendió que sin sacrificio no volverá a formar parte de la «élite», así que decidió pelear por sus sueños y enfrentar los retos.

Durante esa temporada, cuenta Iker Casillas que «lo más importante fue trabajar en silencio, para mí, para el resto de los compañeros».

Mirada interna

Consciente de que detrás de cada figura deportiva hay muchísima gente, sobre todo niños que lo siguen, supo que también tenía un compromiso con ellos.

Por otro lado, ya con 33 años de edad, cuando es destituido de su posición como capitán en el Real Madrid, recibió un gran consejo de Luis Aragonés que lo motivó a continuar:

«Me recomendó mirar en mi interior y pensar en qué podía hacer para mejorar y volver a jugar», explicó.

Nueva oportunidad

Iker Casillas no olvida los momentos previos al infarto agudo de miocardio que sufrió el año pasado, mientras se preparaba para su entrenamiento en Oporto.

«Me empezó a molestar el pecho, luego el dolor aumentó, me impidió andar y tomar aire», narró.

Entonces pidió ayuda a uno de los chicos que estaba con él, quien reaccionó rápido y llamó a uno de los médicos del equipo.

Gracias a la pronta respuesta de todos, Iker tuvo la oportunidad de seguir con su vida, no sin un poco de miedo.

«Al principio estaba muy angustiado», confesó.

Ahora que han pasado casi pero, ahora que han pasado casi 17 meses del incidente se siente «mucho más fuerte mentalmente y valora muchas más cosas».

Agradeció así todo lo que vivió y ha ganado.

Datos curiosos

Casi para finalizar su participación, Iker Casillas contestó algunas preguntas sobre qué hubiera hecho hipotéticamente de no haber sido el gran portero que fue.

A continuación, tres datos curiosos que compartió:

  • Si no hubiera sido futbolista profesional, sería policía.
  • De no haber practicado futbol, se habría dedicado al tenis.
  • Si no se hubiera desarrollado como portero, le hubiera gustado jugar como defensa central.

Sus puntos de vista en México Siglo XXI

Por Eugenia García.