Isabel II se muestra lúcida, fuerte y con estupendo sentido del humor en el aniversario de su entronización.

Fue un soleado 2 de junio de 1953 cuando Isabel II se sometió a un ritual de casi tres horas de duración y que se remonta a tiempos medievales para recibir su cetro y corona.

Literalmente se consagró así su reinado, el que había iniciado un año y meses atrás, luego del fallecimiento de su padre, el rey Jorge VI.

Desde entonces Isabel II se ha mantenido firme en su trono y nada, ni crisis en su país, ni escándalos en su propia familia han podido removerla.

Isabel II en su coronación.

Festejos empañados

Hace unas semanas Actual te comentaba sobre su cumpleaños 94, en el que se mostraba serena y segura de sí, a pesar de que no eran los mejores tiempos.

Ahora, Isabel II ha mostrado un comportamiento similar en el aniversario número 67 de su coronación.

Muy preocupada por el proceso de recuperación de la vida cotidiana en su reino, luego de una terrible crisis sanitaria debido a la COVID-19, la monarca dio muestras de calma.

Y para dar muestras de su fortaleza física autorizó la publicación de unas fotografías en las que aparece montando a su caballo favorito en un paraje del Castillo de Windsor.

Salud inquebrantable

La longevidad de Isabel II pudiera ser objeto de estudio y ya es materia de todo tipo de especulaciones.

Sus biógrafos oficiales atribuyen la buena salud de la soberana a una serie de factores en los que sobresalen:

Buenos genes

Isabel II puede dar las gracias a las mujeres de su familia, comenzando por su madre, la reina madre Isabel, quien vivió 101 años.

Ni fuma, ni bebe en exceso

Hasta sus biógrafos más críticos resaltan el estilo de vida recatado que la monarca ha llevado desde su niñez.

Dieta saludable

Degusta con buen ánimo platillos sencillos a base de pollo o salmón y es fanática de las ensaladas.

No come papas, ni arroz, ni nunca se le sirve pasta en la cena.

Se adapta a los cambios

Isabel II es una mujer sensata y muy racional que observa mucho, medita y habla poco, jamás se ha dejado llevar por los impulsos.

Propósito de vida

No faltan quienes se preguntan porqué Isabel II no abdica y disfruta de su vejez con toda tranquilidad.

La monarca permanece en su trono por honrar a su padre, quien aceptó ser rey a pesar de tener graves quebrantos de salud.

Su firme compromiso con el trabajo, incluso en esta etapa de su vida, no pasa inadvertido para sus súbditos quienes le corresponden con encendidas muestras de afecto.

Por Pedro C. Baca

Fotos AFP y Casa Real Británica