El monarca emérito Juan Carlos de Borbón enfrenta una pesquisa por recibir donativos y ocultarlo al fisco.

Juan Carlos de Borbón sigue en el ojo del huracán.

A las acusaciones de tráfico de influencias, el padre de Felipe VI suma una investigación por recibir donativos por un valor anual superior a 330,000 dólares y no declararlo al fisco.

Desde su abdicación en julio de 2014, Juan Carlos de Borbón está obligado a pagar impuestos sobre sus ingresos cualquiera sea la fuente.

En cuanto a los donativos, los otorgó un supuesto empresario mexicano y abarcaron de 2016 a 2018. Así que la suma total se acercaría al millón de dólares.

De confirmarse esta información, el monarca emérito sería acusado de fraude fiscal.

Bochornoso precedente

Foto: AFP

Apenas en marzo se supo de la investigación judicial a sus negocios personales.

Entonces, Juan Carlos de España perdió la asignación económica anual por el equivalente a 236,000 dólares que le otorgaba la Corona.

El monarca emérito logró retener el título nobiliario de «monarca emérito» que le otorgó Felipe VI en 2014, pero no pudo impedir su salida del país que ama tanto.

Y es que existe el riesgo de que lo llamen a cuentas en Suiza, país que indaga su historial financiero.

Nuevo escándalo

Foto: AFP

Juan Carlos de España escapó de la escena público hace ya varios meses.

Hasta dónde se sabe, el monarca pasa una temporada «en algún lugar» de los Emiratos Árabes, bien cobijado por la realeza de aquel Estado del Golfo Pérsico.

Eso no significa que el patriarca de la realeza ibérica escape a las pesquisas judiciales, tanto por los presuntos sobornos que recibió en Arabia Saudita, como por los donativos que supuestamente ocultó.

La única que se mantiene en completo hermetismo es la Casa Real pero no podrá evadir este nuevo dolor de cabeza por mucho tiempo.

Por Pedro C. Baca